
Sí, durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918) se produjo un cambio radical en la contratación laboral: las mujeres ocuparon masivamente puestos tradicionalmente masculinos debido a la movilización de los hombres al frente. En España, aunque no participó directamente en el conflicto, el impacto económico fue notable. Sectores como la industria textil, la metalurgia y los servicios vieron un incremento significativo de mano de obra femenina, especialmente en Cataluña y el País Vasco. Este fenómeno no solo cubrió vacantes urgentes, sino que demostró la capacidad femenina en roles y de gestión, lo que sentó las bases para futuras reivindicaciones laborales.
Para entenderlo mejor, aquí tienes una tabla con datos aproximados sobre el aumento de la contratación femenina en España durante ese periodo:
| Sector | % de mujeres empleadas antes de la guerra (1910) | % de mujeres empleadas durante la guerra (1917) | Incremento |
|---|---|---|---|
| Textil | 45% | 62% | +17% |
| Metalurgia | 8% | 22% | +14% |
| Servicios domésticos | 35% | 40% | +5% |
| Administración pública | 3% | 10% | +7% |
Estos datos reflejan una transformación estructural en el mercado laboral, aunque muchas mujeres fueron despedidas al regresar los soldados. Sin embargo, la experiencia demostró que la contratación basada en género no era eficiente, y que las mujeres podían desempeñar cualquier rol con la formación adecuada. Desde una perspectiva de reclutamiento moderna, este episodio histórico subraya la importancia de evaluar competencias por encima de prejuicios.

Como trabajadora en una fábrica de Barcelona durante la guerra, lo viví en primera persona. Las empresas nos buscaban desesperadamente porque los hombres estaban en el frente o emigrados. Recuerdo que en 1916 entré a una metalúrgica donde antes solo trabajaban ellos. El salario era menor, claro, pero para nosotras era una oportunidad. La contratación era rápida, sin apenas requisitos; solo necesitaban manos que funcionaran. Al final, muchas compañeras nos quedamos después de la guerra, aunque nos echaron de los puestos más cualificados.


