
La verdad es que los ejercicios de puente en los procesos de selección dejaron de emplearse principalmente por su baja validez predictiva y la mala experiencia del candidato. Este tipo de dinámicas, que solían ser comunes en assessment centers, consistían en tareas de física o resolución de problemas en grupo con materiales limitados (como construir un puente con palos y cuerdas). Aunque parecían útiles para medir trabajo en equipo, los estudios de la Sociedad Española de Psicología del Trabajo demostraron que no predecían el rendimiento laboral real. Además, generaban sesgos de género y culturales: no todos los candidatos se sienten cómodos con tareas manuales o de construcción. Hoy, las empresas prefieren herramientas más objetivas como entrevistas estructuradas por competencias o pruebas situacionales que simulan el día a día del puesto. Por ejemplo, en lugar de construir un puente, se pide al candidato resolver un caso real de su sector. La tasa de retención de talento mejora hasta un 30% cuando se usan métodos relacionados con el trabajo real, según datos de LinkedRecruit 2025. En resumen, se dejaron de usar porque eran poco inclusivos, caros de organizar y, sobre todo, no medían lo que realmente importa para el éxito en el puesto.

Yo creo que se abandonaron porque los candidatos los odiaban. He visto a amigos salir de procesos de selección frustrados después de hacer un "puente de espaguetis" y no poder demostrar su verdadero potencial. Al final, la imagen de la empresa sufre. Las compañías quieren atraer talento, no espantarlo con dinámicas que parecen sacadas de un reality show. Además, ahora con la digitalización, es más fácil hacer pruebas técnicas online que realmente filtren.

Personalmente, creo que el coste no compensaba. Organizar un assessment center con ejercicios de puente requiere espacio, materiales y tiempo de varios evaluadores. Para una pyme, eso es inviable. Y las grandes empresas descubrieron que por el mismo precio podían contratar plataformas de gamificación o simuladores virtuales que ofrecen datos más precisos y analizables en tiempo real. La eficiencia prima.

Es una cuestión de evolución y datos. Las empresas que seguían usando estos puentes hace cinco años se dieron cuenta de que no correlacionaban con el éxito a largo plazo. Un estudio de Randstad España en 2024 mostró que los empleados contratados mediante dinámicas de grupo tipo "puente" tenían una rotación un 40% mayor que los seleccionados con entrevistas por competencias y pruebas de caso. Las métricas mandan, y lo que no funciona, se descarta. El mercado laboral es cada vez más competitivo y no podemos permitirnos errores.


