
Crear empleo no es solo una cuestión de económica, sino una necesidad estructural para cualquier sociedad que quiera avanzar. En el ámbito de la selección de personal, la falta de ofertas laborales limita la capacidad de las empresas para encontrar el talento adecuado y genera una sobreoferta de candidatos que termina saturando los procesos de selección. Cuando hay pocos puestos, los reclutadores se ven obligados a filtrar cientos de currículums sin garantías de encontrar perfiles alineados, mientras que los candidatos aceptan condiciones peores por miedo a quedarse sin opciones. Esto distorsiona el mercado y baja la calidad del ajuste persona-puesto.
Desde mi experiencia, la creación de empleo tiene un efecto directo en la retención del talento. Las empresas que no crecen o no generan nuevas posiciones pierden a sus mejores profesionales porque no ven futuro. Según un estudio de Randstad (2023), el 45% de los trabajadores en España cambiaría de empleo si no percibiera oportunidades de desarrollo interno. Si no se crean puestos, la rotación aumenta y el coste de sustituir a un empleado puede llegar al 200% de su salario anual. Para visualizarlo, aquí unos datos comparativos:
| Indicador | Empresa sin creación de empleo | Empresa con crecimiento de plantilla |
|---|---|---|
| Tasa de rotación anual | 25-30% | 10-15% |
| Coste por contratación | 4.000-6.000 € | 2.500-3.500 € |
| Tiempo medio para cubrir un puesto | 45 días | 25 días |
Además, crear empleo fomenta la diversidad generacional y de habilidades. Sin nuevas vacantes, los equipos se estancan, no entran jóvenes con ideas frescas ni perfiles senior que aporten experiencia contrastada. En definitiva, la generación de puestos de trabajo no es un lujo, es un motor de calidad en los procesos de selección y de sostenibilidad empresarial.

Pues mira, yo creo que crear empleo es necesario porque si no, la gente joven como yo no tenemos ni oportunidad. Llevo dos años buscando algo estable y siempre piden experiencia que no tengo. Si las empresas no abren nuevas plazas, nos quedamos fuera del sistema. Además, cuando hay más ofertas, los salarios mejoran un poco, porque las empresas compiten por nosotros. He visto cómo en sectores con alta demanda, como tecnología, los sueldos suben hasta un 15% solo por necesidad de cubrir puestos. Sin empleo nuevo, nos quedamos en prácticas eternas o becas. Así que sí, es básico para que podamos empezar.

Desde mi punto de vista, si no creamos empleo, el mercado se vuelve rígido. Las empresas necesitan ampliar equipos para innovar y responder a la demanda. Un equipo sobrecargado baja la productividad un 20% según datos de la consultora McKinsey. Cuando contratas, distribuyes carga, mejoras el ambiente y reduces el absentismo. Además, crear puestos nuevos permite atraer perfiles que aportan metodologías distintas, como el trabajo remoto o la ágil. Sin nuevas contrataciones, la empresa se estanca y pierde competitividad. No es solo una cuestión social, es una estrategia de negocio.

Como profesional que ha visto varios ciclos, te digo que crear empleo es vital para la renovación de las plantillas. Las empresas que no abren vacantes se quedan con equipos envejecidos en habilidades. La rotación natural se sitúa entre un 10-15% anual; si no se reponen esos puestos con nuevas incorporaciones, el conocimiento se fosiliza. Además, la creación de empleo permite corregir desajustes: si un departamento necesita un perfil digital y solo tienes personal analógico, sin nuevas contrataciones no hay evolución. En mi experiencia, las organizaciones que crean empleo de forma planificada tienen una tasa de retención del talento clave un 30% mayor.

Para mí, lo fundamental es que crear empleo reduce la desigualdad y da estabilidad a las familias. Cuando hay trabajo, la gente consume, paga y el sistema de seguridad social se sostiene. En España, el paro juvenil ronda el 28% (INE, 2024); sin nuevas ofertas, esa cifra no baja. Además, desde el punto de vista de la selección, más empleo significa más oportunidades para perfiles que suelen quedar fuera, como mayores de 50 o personas con discapacidad. Las empresas que apuestan por crear puestos diversos mejoran su marca empleadora y atraen a un abanico más amplio de candidatos. No se trata solo de cantidad, sino de calidad y equidad.


