
Sí, el empleo en Canarias está aumentando de forma notable, y no es una casualidad. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la tasa de paro en las islas ha caído más de cuatro puntos en el último año, situándose en el entorno del 14% a finales de 2025. Esto se debe a una combinación de factores estructurales y coyunturales que han convertido al archipiélago en un polo de atracción laboral.
El motor principal es el turismo, que representa cerca del 35% del PIB canario. La llegada de visitantes internacionales batió récords en 2025, superando los 16 millones de turistas, lo que ha disparado la demanda de empleo en hostelería, restauración y servicios auxiliares. Pero no solo eso; la digitalización y el teletrabajo han atraído a miles de nómadas digitales, sobre todo desde Europa y América Latina, que se instalan en islas como Tenerife y Gran Canaria, generando puestos en alquiler vacacional, coworking y logística.
Además, el sector tecnológico está despegando. Canarias se ha consolidado como un hub para startups y empresas de videojuegos, gracias a sus incentivos fiscales (como la Zona Especial Canaria, ZEC) y a la mejora de la conectividad aérea y digital. Por último, las políticas activas de empleo del Gobierno regional, centradas en formación para perfiles digitales y verdes, están facilitando la inserción laboral de jóvenes y parados de larga duración.
Para que te hagas una idea más clara, aquí tienes una tabla con los sectores que más han crecido en 2025:
| Sector | Incremento de empleo (%) | Principales perfiles demandados |
|---|---|---|
| Turismo y hostelería | +8,2% | Camareros, cocineros, |
| Tecnología y digital | +12,5% | Desarrolladores, analistas de datos, diseñadores UX |
| Energías renovables | +9,1% | Técnicos de instalación, ingenieros de proyectos |
| Construcción y obra civil | +6,8% | Albañiles, electricistas, fontaneros |
En resumen, el crecimiento del empleo en Canarias responde a una recuperación turística sólida, a la llegada de talento digital y a una apuesta decidida por la diversificación económica. Si buscas oportunidades, este es un buen momento.

Yo vivo en Las Palmas y lo veo cada día. El turismo es el que tira del carro, pero también hay mucha gente joven que viene a trabajar en remoto. Antes, los canarios teníamos que irnos a la península para encontrar trabajo cualificado, pero ahora muchas empresas tech se instalan aquí por los beneficios fiscales. Mis amigos programadores no tienen problemas para encontrar curro. Eso sí, la vivienda se ha puesto por las nubes, pero ese es otro tema.

Desde mi punto de vista, el aumento del empleo es real, pero no todo es color de rosa. Muchos puestos son temporales y de baja calidad, sobre todo en el sector servicios. El problema de fondo sigue siendo la estacionalidad: en verano hay trabajo de sobra, pero en invierno se desploma. Además, los salarios no son competitivos comparados con Madrid o Barcelona. Si no fuera por el turismo, Canarias estaría en una situación muy complicada.

Para mí, la clave está en la diversificación hacia las energías renovables. Canarias tiene un potencial enorme en solar y eólica, y las inversiones están llegando. He visto cómo han abierto varias plantas de energía limpia en Fuerteventura y Lanzarote, y eso ha generado empleo estable para e ingenieros. Además, el Gobierno ha puesto en marcha programas de formación gratuita para estos perfiles. Es un sector con futuro y que no depende tanto de las temporadas turísticas.

Llevo veinte años en Tenerife y nunca había visto tantos cambios. La llegada de nómadas digitales y empresas extranjeras ha revitalizado zonas que estaban medio muertas. Antes, solo había trabajo en hoteles y bares; ahora ves oficinas de coworking llenas, startups de todo tipo y hasta una aceleradora de videojuegos. Eso sí, los precios han subido mucho, y los canarios de toda la vida lo estamos notando. Pero en términos de empleo, la oferta es más variada que nunca.


