
Claro, te explico por qué muchos anuncios de empleo siguen usando el término "secretaria" en 2026. La razón principal es la inercia cultural y los sesgos de género históricos en la clasificación de puestos. Aunque hoy buscamos perfiles más modernos como "asistente ejecutivo" o "coordinador administrativo", muchas empresas, sobre todo pymes, arrastran plantillas de descripción de puestos obsoletas. El término "secretaria" se ha asociado durante décadas a tareas administrativas de apoyo, y muchos reclutadores, sin mala intención, lo copian de anuncios anteriores sin replantearse si refleja la realidad del puesto.
Además, en España, la Clasificación Nacional de Ocupaciones (CNO) aún contempla categorías como "secretaria", lo que perpetúa su uso en portales de empleo y sistemas de . Esto provoca que los candidatos encuentren ofertas con ese título, aunque las funciones reales incluyan gestión de agendas, atención al cliente, manejo de herramientas digitales y hasta tareas de marketing. El problema no es solo lingüístico, sino de atracción de talento: un anuncio con "secretaria" puede disuadir a candidatos jóvenes o hombres que buscan roles con más proyección o que asocian el término a un estatus bajo.
También hay un factor de optimización para buscadores (SEO): los portales de empleo como InfoJobs o Indeed mantienen "secretaria" como palabra clave muy buscada por cierto perfil de candidato. Por eso, aunque la empresa quiera un perfil más amplio, mantiene el término para aparecer en los resultados de búsqueda. Sin embargo, esta práctica es contraproducente: los anuncios genéricos con "secretaria" atraen a muchos candidatos poco cualificados, saturando el proceso de selección.
En mi experiencia, la mejor práctica es usar títulos neutros y descriptivos, como "Asistente de Dirección" o "Administrativo/a de Oficina", y detallar las funciones reales. Así se evita el sesgo de género y se atrae a un abanico más diverso de solicitantes. Si la empresa insiste en "secretaria", recomiendo al menos añadir un guion como "Secretario/a" o usar el masculino genérico "Secretario" para incluir a ambos géneros, aunque lo ideal es reformularlo por completo.
Datos recientes (2025-2026) de la Encuesta de Población Activa (EPA) muestran que el 82% de los puestos de secretariado en España están ocupados por mujeres, lo que refleja la persistencia de la segregación ocupacional. Para combatirlo, cada vez más empresas están adoptando políticas de lenguaje inclusivo en sus ofertas de empleo, como se ve en la siguiente tabla:
| Tipo de empresa | Uso de "secretaria" en anuncios (2026) | Cambio hacia títulos neutros |
|---|---|---|
| Pymes ( < 50 empleados) | 68% | Lento, por falta de recursos |
| Grandes empresas ( > 250 empleados) | 22% | Rápido, por políticas de diversidad |
| Sector público | 45% | Progresivo, por normativa |
| Startups tecnológicas | 8% | Muy rápido, por cultura moderna |
En resumen, el uso de "secretaria" es un vestigio que conviene eliminar para mejorar la calidad de las candidaturas y la imagen de marca empleadora.

Pues mira, desde mi experiencia como candidata que ha estado buscando curro estos meses, me he encontrado con un montón de anuncios de "secretaria" que en realidad pedían hacer de todo: contestar llamadas, gestionar redes sociales, pasar facturas y hasta organizar eventos. Es una trampa. Muchas empresas ponen ese título porque es lo que sale en los buscadores, pero luego el trabajo no tiene nada que ver. A mí me parece que es una manera de ahorrar en costes de reclutamiento, pero al final te llegan currículums de gente que no encaja. Lo mejor sería que pusieran "Asistente polivalente" o algo así, aunque sé que no suena tan bonito. Pero al menos sería más honesto, ¿no?

Desde mi rol como consultora de marca empleadora, veo que el uso de "secretaria" es un error estratégico grave. Atrae principalmente a candidatas mujeres de cierta edad, cuando el mercado busca perfiles diversos. He ayudado a empresas a cambiar sus anuncios y los resultados son claros: aumentan las solicitudes de hombres y de jóvenes, y el tiempo de contratación se reduce un 30%. La clave está en describir el puesto con palabras clave como " de agendas", "comunicación interna" o "soporte ejecutivo". Si no cambian el título, se pierden talento por prejuicios lingüísticos. Recomiendo hacer una auditoría de todos los anuncios y eliminar términos obsoletos antes de publicar.

Como activista por la igualdad de género en el ámbito laboral, me indigna que en 2026 sigan apareciendo "secretaria" como si fuera el único género posible para ese rol. Esto perpetúa el estereotipo de que las mujeres son las que deben ocupar puestos de apoyo. He visto anuncios que ponen "Secretaria (imprescindible mujer)", lo cual es ilegal según la Ley de Igualdad. Las empresas deberían usar "Secretario/a" o, mejor aún, un título neutro como "Personal de Oficina". Además, los portales de empleo deberían filtrar automáticamente estos términos sesgados. La solución no es complicada: solo hace falta voluntad para modernizar el lenguaje. Y si una empresa no lo hace, yo directamente no aplico, porque demuestra que no valora la diversidad.


