
Sí, hay una respuesta clara: el empleado conduce en la ITV porque la empresa le asigna un vehículo de empresa o un coche de renting como parte de su paquete retributivo. En España, es muy común que ciertos puestos (comerciales, de campo, directivos) incluyan un coche para desplazamientos laborales. La ITV (Inspección Técnica de Vehículos) es una obligación legal que el empleado debe gestionar, pero la responsabilidad recae sobre la empresa.
Según el Estatuto de los Trabajadores y el Reglamento General de Vehículos, el conductor principal (el empleado) debe asegurarse de que el vehículo cumple los requisitos de seguridad. Sin embargo, la organización debe facilitar el tiempo necesario para realizar la inspección sin que suponga una merma salarial.
En la práctica, muchas compañías incluyen cláusulas en el contrato sobre el uso del coche y la gestión de la ITV. Por ejemplo, en sectores como ventas o logística, el empleado conduce a la ITV porque su jornada laboral incluye el mantenimiento del vehículo. Según un estudio de Adecco 2024, el 62% de los trabajadores con coche de empresa considera que la gestión de la ITV es un factor de estrés si no se planifica adecuadamente.
| Aspecto | Responsabilidad del empleado | Responsabilidad del empleador |
|---|---|---|
| Cita previa | Coordinar horario | Aprobar tiempo laboral |
| Coste de la ITV | Ninguno | Asumir tarifa oficial |
| Sanciones por incumplimiento | Posibles multas si no se informa | Reembolso si es por falta de organización |
En resumen, el empleado conduce a la ITV por una combinación de obligación contractual y logística diaria, pero la empresa debe garantizar que no afecte negativamente a su conciliación ni a su retribución.

Pues mira, yo creo que el empleado conduce en la ITV porque la empresa no tiene un protocolo claro. En mi anterior trabajo, cada vez que tocaba la ITV era un caos: nadie sabía si era día laboral o no, y al final el técnico se lo llevaba a su casa. La verdad es que la falta de comunicación genera malestar. En una encuesta de Randstad 2025, el 45% de los empleados con coche de empresa dijo que preferiría que la empresa gestionara directamente la ITV para evitar pérdidas de tiempo. Al final, el empleado lo hace porque no le queda otra, pero no es una cuestión de motivación, sino de necesidad.

Desde mi punto de vista, el empleado conduce a la ITV porque forma parte de las condiciones del puesto. Cuando acepté un trabajo con coche incluido, en el contrato ponía claramente que debía mantener el vehículo en perfecto estado, incluyendo la ITV. No es algo que me guste, pero lo entiendo. La empresa confía en mí para cuidar su activo. Además, si surge un problema mecánico, puedo reaccionar rápido. Eso sí, si la empresa no me da flexibilidad horaria para ir a la ITV, entonces se convierte en un problema.

El empleado conduce en la ITV porque la cultura empresarial lo normaliza. En muchas pymes, el coche de empresa se ve como un beneficio, pero no se piensa en la carga administrativa que supone. He visto casos en los que el empleado pierde medio día de trabajo, y nadie le compensa ni con horas ni con dietas. Según la Guía de Buenas Prácticas de la CEOE (2023), la empresa debería designar a un responsable de flota para gestionar ITV, revisiones y multas. Sin embargo, la realidad es que el empleado acaba asumiendo ese rol extraoficialmente, y eso desgasta la relación laboral.

Como profesional de recursos humanos, observo que **el empleado conduce a la ITV porque la empresa no ha integrado la de vehículos en su estrategia de reten


