
Perder el empleo es un golpe duro, y si además tienes un Infonavit, la preocupación por la vivienda se suma a la incertidumbre laboral. Lo primero que debes saber es que existen mecanismos de apoyo para quienes se quedan sin trabajo y tienen un financiamiento hipotecario con este instituto. Mi recomendación inmediata es que no dejes de pagar sin avisar. Ponte en contacto con Infonavit para solicitar una prórroga o reestructuración de tu crédito, algo que suelen ofrecer en casos de desempleo. Además, activa tu seguro de desempleo si lo contrataste al firmar la hipoteca; este seguro cubre hasta cierto número de mensualidades si pierdes tu fuente de ingresos.
En paralelo, enfócate en tu búsqueda laboral con una estrategia clara. Actualiza tu CV y perfil de LinkedIn, destaca logros cuantificables y no solo responsabilidades. Conecta con reclutadores y participa en eventos de networking del sector. Si tu profesión lo permite, considera cursos cortos de reciclaje profesional en áreas con alta demanda, como tecnología o logística. Recuerda que las empresas valoran cada vez más las habilidades digitales y la flexibilidad. Por último, no descartes trabajos temporales o proyectos freelance mientras encuentras una posición estable; eso te ayudará a mantener ingresos y a no perder el ritmo profesional.
| Herramienta | Acción clave | Plazo recomendado |
|---|---|---|
| Contacto con Infonavit | Solicitar prórroga o reestructuración | Durante el primer mes sin empleo |
| Seguro de desempleo | Revisar póliza y presentar reclamación | Inmediatamente después del despido |
| Búsqueda activa | Actualizar CV y LinkedIn, networking | Semanalmente |
| Formación | Cursos online de habilidades demandadas | Los primeros 3 meses |
La clave está en actuar rápido y mantener la calma. Hay recursos disponibles, pero hay que gestionarlos de forma proactiva. No te aísles; habla con tu red de contactos y busca orientación profesional si lo necesitas.

Yo pasé por eso el año pasado. Lo mejor que hice fue llamar a Infonavit antes de que venciera la primera mensualidad. Me ofrecieron una pausa de tres meses sin intereses adicionales, solo tuve que presentar mi carta de despido. Eso me dio aire para buscar trabajo sin la presión inmediata de la hipoteca. Mi consejo: no esperes a que te llegue el recibo. Infonavit tiene opciones, pero hay que pedirlas. En lo laboral, me centré en proyectos temporales mientras llegaba algo fijo. No es fácil, pero se puede salir.

A mí me ayudó mucho hablar con un asesor de Infonavit que me explicó todas las opciones: desde diferir pagos hasta cambiar el plan de amortización. No sabía que existían tantas alternativas. En paralelo, me apunté a una agencia de empleo temporal y en dos semanas ya tenía una entrevista. No es lo ideal, pero mientras tanto, los ingresos llegan. Lo peor es quedarse parado sin hacer nada. Combina la de tu crédito con una búsqueda activa, y verás que es más llevadero.

Lo que a mí me funcionó fue crear un plan de contingencia desde el día uno. Con Infonavit, pedí una reestructuración a 30 años para


