
Yo misma pasé por esa situación hace unos meses. Me mudé a Madrid y necesitaba encontrar trabajo como empleada doméstica. Lo primero que hice fue actualizar mi currículum destacando mi experiencia previa limpiando y cuidando niños. Luego me registré en varias plataformas: InfoJobs, Milanuncios y también en grupos de Facebook de empleo doméstico en Madrid. Lo que más me funcionó fue personalizar cada candidatura según la oferta; por ejemplo, si pedían planchar, mencionaba mi técnica y rapidez.
También preparé una pequeña carta de presentación en la que explicaba mi disponibilidad horaria, mi zona de trabajo (Centro y Chamberí) y que tenía referencias de familias anteriores. Al final, conseguí un puesto gracias a una recomendación de una vecina. Mi consejo: no subestimes el boca a boca y si puedes, haz un curso básico de profesional o de cocina para diferenciarte.
Aquí te dejo una tabla con las plataformas que usé y su efectividad según mi experiencia:
| Plataforma | Ventajas | Inconvenientes |
|---|---|---|
| InfoJobs | Muchas ofertas, filtros por zona | Competencia alta, respuesta lenta |
| Milanuncios | Contacto directo, anuncios locales | Riesgo de estafas, poca regulación |
| Facebook grupos | Rápido, ambiente de confianza | Menos formalidad, a veces sin contrato |
Recuerda pedir siempre un contrato y conocer tus derechos como empleada de hogar. En Madrid, el salario mínimo para 2026 ronda los 1.200 euros brutos al mes a jornada completa, aunque depende de las horas. ¡Ánimo, que sí se puede!

Yo llevo más de 20 años trabajando como empleada doméstica en Madrid, y te aseguro que la experiencia y la fiabilidad valen oro. Cuando me ofrezco, lo hago siempre con referencias escritas de familias anteriores. Además, conozco muy bien las zonas y sé qué calles tienen mejores conexiones de metro. Mi truco: en la entrevista pregunto directamente sobre las tareas específicas, el horario y si pagan por horas o por mes. No tengas miedo de negociar; una empleada con experiencia sabe su valor. Y lo más importante: estar dada de alta en la Social es tu derecho, no un favor.

Desde mi punto de vista, lo clave es cómo te presentas. Cuando me ofrezco, cuido mucho la primera impresión: llego puntual, voy vestida de forma sencilla pero pulcra, y llevo una carpeta con mi CV, fotos de anteriores y una lista de tareas que domino. Destaco mi flexibilidad para adaptarme a diferentes hogares. También menciono que sé usar productos ecológicos de limpieza, algo que muchas familias valoran hoy. Si te ofreces en Madrid, aprende las calles principales y los barrios, porque eso demuestra que conoces la ciudad. Una sonrisa y una actitud positiva hacen mucho.

Soy madre de dos niños y he contratado a varias empleadas domésticas en Madrid. Cuando alguien se me ofrece, lo primero que miro es la honestidad y la confianza. Prefiero a personas que me cuentan sin tapujos qué pueden hacer y qué no. También me fijo en si tienen experiencia con niños pequeños o con mascotas, según mi caso. Valoro mucho que ofrezcan un periodo de prueba sin compromiso, porque así podemos


