
Claro, sí es posible alcanzar el pleno empleo en España, pero no de forma permanente ni sin matices. Desde mi experiencia en el sector, el pleno empleo técnico se define como una tasa de paro por debajo del 5-6% (lo que se considera friccional y estructural). En España, con datos del INE de 2025, la tasa de paro ronda el 8,2% en el cuarto trimestre, lo que indica que aún estamos lejos. Sin embargo, en algunos nichos como tecnología, logística o sanidad, ya hay escasez de talento.
El verdadero desafío es estructural: la temporalidad, la brecha de habilidades y la estacionalidad del turismo. Por ejemplo, en sectores como la hostelería, el pleno empleo en verano no se sostiene en invierno. Para acercarnos, necesitamos políticas activas de formación, mejora de la empleabilidad digital y flexibilidad laboral.
| Indicador | Valor (2025) | Objetivo pleno empleo |
|---|---|---|
| Tasa de paro general | 8,2% | < 6% |
| Tasa de paro juvenil | 18,5% | < 10% |
| Temporalidad | 22% | < 15% |
| Vacantes sin cubrir | 140.000 | Reducir a 50.000 |
Como profesional que he seguido la evolución del mercado, creo que sí podemos llegar a un pleno empleo funcional en ciertos territorios y sectores, pero no a nivel nacional de forma sostenida. La clave está en la reconversión de perfiles y en la atracción de talento extranjero para cubrir puestos especializados.

Pues yo creo que depende de lo que entiendas por pleno empleo. Si hablamos de que todos los que quieran trabajar tengan un empleo, la verdad, lo veo complicado en España. Hay mucha gente que no encuentra trabajo acorde a su formación, o que está en precarios. Yo mismo conozco a varios ingenieros trabajando de camareros. Para mí, el pleno empleo real es más una utopía que una meta alcanzable a corto plazo, salvo que cambien mucho las políticas de formación y la economía.

Desde mi punto de vista, sí es posible, pero solo si nos centramos en pleno empleo de calidad. No vale cualquier trabajo. En mi sector, el tecnológico, hay más ofertas que candidatos cualificados. Eso es pleno empleo. Pero en el resto de España, la tasa de paro estructural es muy alta por la falta de inversión en formación continua. Si logramos cerrar la brecha de habilidades, podríamos acercarnos. Por ejemplo, con programas de reciclaje profesional subvencionados.

Honestamente, creo que no es posible en el contexto actual. España tiene un mercado laboral muy dual: empleo fijo de alta calidad vs. temporalidad precaria. Además, la estacionalidad turística genera picos y valles. Yo he trabajado en recursos humanos y veo que las empresas no invierten lo suficiente en retención de talento. Sin una reforma profunda del mercado laboral y un cambio en la cultura empresarial, el pleno empleo será una quimera. La tasa de paro estructural lleva décadas por encima del 7% incluso en épocas de bonanza.

Para mí, la pregunta no es si es posible, sino a qué precio. El pleno empleo existe en países como Países Bajos o Alemania, pero con condiciones laborales muy diferentes. En España, si apretamos demasiado para bajar el paro al 5%, podríamos inflar burbujas de empleo de baja productividad o aumentar la inflación salarial. Yo apuesto por un pleno empleo sostenible: centrarnos en empleos verdes, digitales y con valor añadido. Con voluntad y colaboración público-privada, en 2028 podríamos estar cerca. Pero no antes de 2026.


