
Sí, es ilegal publicar una oferta de empleo falsa en España. Desde mi experiencia como candidata que cayó en una de estas trampas, te confirmo que la legislación laboral lo prohíbe de forma explícita. La Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social (LISOS) clasifica estas prácticas como infracciones muy graves, con multas que pueden oscilar entre 7.501 y 225.000 euros, según la gravedad y el número de afectados. Además, si la oferta falsa busca obtener datos personales o dinero, constituye un delito de estafa tipificado en el Código Penal.
Lo que mucha gente no sabe es que no solo es ilegal inventar un puesto, sino también describir condiciones de trabajo o salarios que no se van a cumplir. Por ejemplo, prometer un sueldo de 50.000 € anuales cuando en realidad el puesto paga 25.000 € es considerado engaño. En mi caso, la oferta decía "trabajo remoto desde casa" y resultó ser un puesto presencial sin posibilidad de teletrabajo.
Para evitar problemas, las empresas deben ser transparentes. Si una oferta no se ajusta a la realidad, el candidato puede denunciar ante la Inspección de Trabajo o incluso reclamar por daños y perjuicios. Aquí te dejo un resumen de las sanciones típicas:
| Tipo de infracción | Sanción económica |
|---|---|
| Leve (ej. error de forma) | 70 – 750 € |
| Grave (ej. omitir condiciones clave) | 751 – 7.500 € |
| Muy grave (oferta falsa con ánimo de lucro) | 7.501 – 225.000 € |
En conclusión, nunca debes confiar en ofertas que pidan datos bancarios o pagos previos, y siempre verifica la empresa antes de enviar tu CV. La ley está de tu lado, pero la prevención es tu mejor aliada.

Como reclutador con años de experiencia, te digo que las ofertas falsas son un desastre para la reputación de una empresa. Aunque no lo creas, a veces se publican por error: un responsable de RRHH puede copiar una oferta antigua sin actualizar los datos, o un anuncio duplicado de una agencia externa puede incluir condiciones que ya no existen. Sin embargo, la ley no distingue entre intención y negligencia; si la oferta es falsa, la empresa se enfrenta a multas y a una pérdida de confianza entre los candidatos. Lo mejor es revisar cada anuncio antes de publicarlo y, si detectas un error, retirarlo de inmediato y comunicar la corrección. En mi sector, la honestidad es lo único que mantiene vivo el talento.

Desde mi puesto como responsable de formación en una multinacional, he visto cómo una oferta falsa puede destruir la marca empleadora. Cuando un candidato descubre que el puesto no existe o que las condiciones son mentira, no solo se pierde a ese candidato, sino que además lo cuenta en redes sociales y foros. La reputación tarda meses en recuperarse. Por eso, en mi empresa aplicamos un proceso de verificación doble: cada oferta debe ser aprobada por el departamento legal y por el jefe directo antes de publicarse. Así evitamos errores y, sobre todo, engaños. La transparencia no es solo legal, es estratégica.


