
Lo primero que tienes que saber es que un correo para solicitar empleo debe ser claro, directo y profesional. En las primeras líneas ya tienes que dejar claro a qué puesto optas y por qué te interesa. Por ejemplo, empieza con un asunto como «Solicitud: [Nombre del puesto] – [Tu nombre]» y en el cuerpo saluda formalmente, menciona cómo conociste la oferta, destaca tu experiencia más relevante y termina con una llamada a la acción (pedir una entrevista o revisar tu CV adjunto).
Aquí te pongo un ejemplo práctico de estructura:
| Elemento | Ejemplo |
|---|---|
| Asunto | Candidatura para Analista de Marketing – Laura García |
| Saludo | Estimado equipo de selección, |
| Cuerpo | Me dirijo a ustedes para presentar mi candidatura al puesto de Analista de Marketing publicado en LinkedIn. Tengo 3 años de experiencia en estrategias digitales y manejo de herramientas como Google Analytics. Adjunto mi CV y carta de presentación. Quedo a su disposición para ampliar información. |
| Despedida | Atentamente, Laura García – Teléfono: 612 345 678 |
Un error común es escribir un correo genérico sin personalizar. Siempre investiga el nombre del reclutador o el departamento y evita frases hechas como «adjunto mi CV para su consideración». Mejor di algo como: «Creo que mi perfil encaja con los requisitos porque…». También cuida el tono: ni demasiado informal ni excesivamente rígido. En mi experiencia, los reclutadores valoran que muestres iniciativa y que seas conciso. Si incluyes enlaces a tu portfolio o LinkedIn, asegúrate de que estén actualizados.
Por último, revisa ortografía y formato. Un correo con errores da mala imagen y puede hacer que descarten tu candidatura antes de leer el CV. Pruébalo leyéndolo en voz alta o pide a alguien que lo revise.

Yo siempre uso el mismo truco: personalizo el asunto con el nombre de la empresa. Por ejemplo, «Solicitud para Contable – Grupo Soler». Así el reclutador ve que no es un envío masivo. En el cuerpo, pongo dos líneas: quién soy, qué puesto busco, y por qué encajo. Nada de párrafos largos, que la gente no tiene tiempo. Y al final, un «Quedo a la espera de su respuesta. Muchas gracias». Simple, eficaz.

A mí me funciona empezar con un gancho: «Tras conocer su proyecto en [nombre de la empresa], me entusiasma la oportunidad de aportar mi experiencia en ». Así enganchas desde el principio. Luego, enlazo dos logros concretos con números, algo como «aumenté las ventas un 30% en seis meses». Los reclutadores buscan resultados, no solo responsabilidades. Cierro con un enlace a mi perfil de LinkedIn y el CV adjunto.

Lo que he aprendido tras años en selección es que el correo dice mucho de tu capacidad de comunicación. Si lo escribes con errores o sin estructura, ya estás perdiendo puntos. Usa un tono profesional pero cercano: nada de «Estimado Sr.» si no sabes el género. Mejor «Estimado equipo de selección» o «Buenos días, [nombre del reclutador]». Además, incluye siempre tus datos de contacto al final, no solo el nombre. Y no olvides adjuntar el archivo, parece una tontería pero ocurre.

Para puestos creativos o tecnológicos, prueba a incluir un enlace a tu portfolio o GitHub en el propio correo. No esperes a que te lo pidan. Por ejemplo, «Adjunto mi CV y también puedes ver mis proyectos en [enlace]». Eso muestra iniciativa y ahorra tiempo al reclutador. También evita frases como «estoy desesperado por trabajar»; da una imagen negativa. Mejor muestra entusiasmo real: «Me encantaría formar parte de su equipo porque admiro su enfoque en innovación».


