
Yo, la verdad, lo tengo bastante claro: para mandar datos de empleados lo mejor es usar una plataforma de de candidatos (ATS) o un sistema de RRHH con cifrado. No me lío con correos sueltos ni archivos adjuntos sin protección. Desde que trabajo con un ATS, todo el envío de datos —curriculum, documentos de identidad, resultados de assessments— se hace a través de enlaces seguros que caducan a las 48 horas.
Por ejemplo, en mi empresa usamos un sistema que permite generar un enlace temporal para que el empleado suba su documentación directamente. Así yo no tengo que manipular archivos sensibles. Además, cuando necesito enviar datos a un cliente (por ejemplo, para una verificación de referencias), utilizo un portal cifrado con doble autenticación.
Otra opción que he implementado es usar herramientas de firma electrónica como DocuSign o Signaturit para los contratos. Así los datos viajan con trazabilidad y cumplimos con la normativa de protección de datos (RGPD). Si hablamos de volúmenes grandes, un CSV anónimo con campos específicos y luego una transferencia SFTP es lo más seguro.
En mi experiencia, el error más común es enviar datos por WhatsApp o email sin cifrar. He visto casos de filtraciones por eso. Por eso, desde 2024, en mi equipo establecimos una política: nunca enviar datos personales por canales no seguros. Y si es urgente, usar un servicio de mensajería cifrada como Signal, pero solo para información no crítica.
Resumiendo: ATS con enlaces temporales, firma electrónica, y SFTP para lotes. Eso es lo que funciona en 2026.

Pues mira, yo lo que hago es enviar los datos de empleados mediante un formulario web que yo mismo diseño con Google Forms o Typeform, pero con la opción de que los archivos se suban directamente a mi Drive corporativo, que tiene permisos restringidos. Luego comparto solo el enlace del formulario con el candidato o el cliente. No tengo que andar con adjuntos, y además todo queda registrado con fecha y hora. Para mí, es sencillo y suficiente.

A mí me va bien usar una carpeta compartida de OneDrive o SharePoint con permisos muy limitados. Creo una carpeta por proceso de selección, le doy acceso solo a la persona que necesita los datos, y le envío un enlace que caduca a los 7 días. Así controlo quién ve qué. Eso sí, nunca pongo datos sensibles en carpetas públicas. Y si el empleado es nuevo, le pido que suba sus documentos él mismo a través de un enlace seguro.

Yo, como trabajo con varias empresas, necesito algo rápido y que no me complique. Uso una aplicación de mensajería cifrada tipo Telegram con chats secretos para enviar datos puntuales (como un DNI o un número de teléfono) cuando el cliente me lo pide sobre la marcha. Pero para envíos masivos, tiro de WeTransfer con contraseña o de un servicio de nube como Box con enlace protegido. No es lo más profesional, pero para mi ritmo funciona.

Desde mi experiencia con la protección de datos, lo fundamental es que el envío cumpla con el RGPD y la LOPDGDD. Por eso recomiendo siempre utilizar plataformas que ofrezcan cifrado de extremo a extremo y que permitan auditar los accesos. En mi empresa, para mandar datos de empleados a un tercero (como una asesoría), usamos un portal de intercambio seguro con autenticación multifactor. Además, documentamos cada envío en un registro de actividad. Y si hay que enviar ficheros grandes, usamos SFTP con claves SSH. Nada de correo ordinario.


