
Dar feedback sobre una mejora de rendimiento es una de las tareas más delicadas y necesarias en la de equipos. La clave está en ser específico, objetivo y centrarse en el comportamiento, no en la persona. Lo primero que debes hacer es preparar la conversación con datos concretos, no con sensaciones. Por ejemplo, no digas "no trabajas lo suficiente", sino "he observado que en los últimos dos proyectos no has cumplido con los plazos acordados". Esto se conoce en Recursos Humanos como feedback basado en hechos, y evita que el empleado se ponga a la defensiva.
Un método muy efectivo es el modelo SBI (Situación, Comportamiento, Impacto). Primero describes la situación concreta, luego el comportamiento observado, y finalmente el impacto que tuvo en el equipo o en los resultados. Por ejemplo: "En la reunión de ayer con el cliente (situación), cuando te pidieron los datos del informe y no los tenías preparados (comportamiento), el cliente perdió confianza en nuestro departamento y tuvimos que reprogramar la reunión (impacto)". Después, abre un espacio para que la persona se exprese. Muchas veces el problema no es falta de capacidad, sino falta de claridad en las expectativas o recursos insuficientes.
Para que la conversación sea constructiva, termina siempre con un plan de acción conjunto. Pregunta: "¿Qué necesitas de mi parte para mejorar en este aspecto?" y acuerda un seguimiento en dos semanas. Según un estudio de la Society for Human Resource Management (SHRM), el 67% de los empleados que reciben feedback semanal mejoran su rendimiento de forma significativa, frente al 20% que lo recibe solo anualmente. Aquí te dejo una tabla comparativa de enfoques:
| Enfoque | Efectividad | Riesgo |
|---|---|---|
| Crítica directa sin datos | Baja (20%) | El empleado se desconecta |
| Feedback con modelo SBI | Alta (78%) | Requiere preparación |
| Feedback solo positivo | Media (45%) | No corrige el problema |
| Feedback con plan de acción | Muy alta (85%) | Depende del seguimiento |
Recuerda que el objetivo no es humillar, sino alinear expectativas y desarrollar el talento. Un buen feedback es una inversión en la retención del empleado.

Uf, esto es incómodo, pero hay que hacerlo. Yo lo que hago es pedir un café y hablar primero de cómo está la persona, sin ir directo al grano. Luego digo algo como: "Oye, he notado que en el último mes las entregas se han retrasado un par de veces. ¿Te pasa algo? ¿Necesitas ayuda con algo?". Es más humano así. Si la persona nota que te importa, lo recibe mucho mejor. No empieces con "tienes que mejorar" porque suena a castigo. Mejor enfócate en el equipo y en cómo podemos solucionarlo juntos. A veces solo necesitan un poco de apoyo o formación.

Directo y sin rodeos. Le pido una reunión de 15 minutos, le digo exactamente qué está fallando y le pregunto qué va a hacer para solucionarlo. Sin juicios, con hechos. Por ejemplo: "El informe de de esta semana tiene tres errores de cálculo. Necesito que revises tu proceso de revisión antes de enviarlo". Si no cambia en dos semanas, tomamos medidas más serias. En mi experiencia, ser demasiado blando solo alarga el problema. La gente madura agradece la honestidad. El tiempo es dinero, y si no rinde, el equipo se resiente.

Desde mi experiencia, lo peor es dar un feedback genérico como "tienes que mejorar la actitud". Eso no sirve para nada. Hay que atar cabos sueltos: decir exactamente qué comportamiento quieres que cambie, por qué es importante para el equipo, y qué ganamos si lo hace. También pregunto: "¿Tú cómo ves tu rendimiento?" para que la persona se autoevalúe primero. A veces son más duros consigo mismos que yo. El 80% de los casos se resuelven con una conversación honesta, según datos de una consultora de RRHH que sigo. Si no funciona, entonces ya entramos en un plan de mejora formal con plazos y objetivos concretos.


