
Sí, las horas extra de una empleada doméstica se pagan, y en 2026 el precio mínimo por hora extra ronda los 12,50 € según el convenio colectivo actualizado del sector. Para que te hagas una idea, el salario base por hora ordinaria suele estar en torno a los 8,20 €, y la ley establece que cada hora extra se retribuye al menos con un incremento del 75% sobre ese valor. Esto significa que si trabajas una hora más de tu jornada pactada, recibirás aproximadamente 14,35 € por hora, aunque puede variar según el acuerdo específico de tu empleador o la comunidad autónoma.
Importante: no todas las horas extra son obligatorias; la empleada puede negarse si no se han acordado previamente por escrito.
Para que lo veas más claro, aquí tienes una tabla con los valores típicos en 2026:
| Tipo de hora | Precio por hora (€) | Observaciones |
|---|---|---|
| Hora ordinaria | 8,20 | Base del convenio |
| Hora extra (75% recargo) | 14,35 | Incremento mínimo legal |
| Hora extra festiva o nocturna | 16,50 | Recargo adicional (hasta 100%) |
En mi experiencia, lo mejor es dejar todo por escrito en el contrato: cuántas horas extras se pueden hacer, cómo se pagan y si hay límite mensual. Así evitas malentendidos y te aseguras de cobrar lo justo.

Pues mira, yo contrato a una empleada del hogar y siempre le pago las horas extra a 15 € la hora, aunque sé que el mínimo es menos. Prefiero ser generoso porque valoro su tiempo y así ella se siente a gusto. Lo que hago es apuntar en un calendario las horas que se queda más de lo pactado y se lo liquido cada mes junto con la . Nunca he tenido problemas, pero una amiga sí tuvo un lío porque no lo había especificado. Mi consejo: hablarlo claro desde el principio.

Yo llevo años ayudando a trabajadoras del hogar a entender sus derechos. Lo que más repito es que nadie debe trabajar sin un contrato firmado donde se especifique el precio de la hora extra. También es clave conocer el calendario laboral: si trabajas en domingo o festivo, el recargo puede llegar al 100%. Y ojo, si el empleador no paga, puedes reclamar ante la Inspección de Trabajo sin miedo. La profesionalidad empieza por saber lo que vale tu tiempo.


