
Depende de muchos factores, pero en términos generales, una empresa media en España termina con una plantilla que representa entre el 70% y el 85% de los candidatos que iniciaron el proceso de selección. Esto significa que, si comenzaste con 100 personas en distintas fases (entrevistas, pruebas, etc.), al final del proceso de contratación, el departamento de RRHH habrá incorporado efectivamente a unos 70-85 empleados, teniendo en cuenta las renuncias, ofertas rechazadas y desistimientos durante el periodo de prueba.
Para que te hagas una idea más clara, he preparado una tabla con datos típicos basados en estudios de la Asociación Española de Dirección y Desarrollo de Personas (AEDIPE) y el Informe Infoempleo 2025:
| Etapa del proceso | Porcentaje de candidatos que continúan |
|---|---|
| Candidatos iniciales (CV recibidos) | 100% |
| Preseleccionados para entrevista | 25-30% |
| Entrevistados en profundidad | 10-15% |
| Ofertas realizadas | 5-8% |
| Ofertas aceptadas | 3-5% |
| Empleados que superan el periodo de prueba | 2,5-4% |
Por lo tanto, si tienes 1000 currículums, al final del proceso de selección terminarás contratando entre 25 y 40 personas, y de esas, alrededor de 30-35 seguirán en la empresa tras los primeros meses. El número exacto depende del sector, la urgencia de la contratación, la calidad del Employer Branding y la eficiencia del proceso de selección estructurada.
Personalmente, en mi experiencia, lo más importante no es cuántos empleados empiezan, sino cuántos se quedan. Las empresas que invierten en una buena experiencia del candidato y en una integración sólida (onboarding) logran tasas de retención superiores al 90% en el primer año.

Pues mira, en mi empresa acabamos contratando a 3 de cada 10 candidatos que pasan a la fase final. El resto se van por el camino: unos rechazan la oferta, otros no encajan en las pruebas técnicas, y algunos simplemente desaparecen. Así que, si el año pasado empezamos con 80 personas en proceso, terminamos con 24 empleados nuevos. Y de esos, al final del año se quedaron 20. La clave está en el salario y el ambiente laboral, más que en el proceso de selección en sí.

Desde mi punto de vista, el número de empleados con los que termina RRHH no es fijo, sino que depende de la estrategia de crecimiento. Si la empresa necesita cubrir 10 puestos urgentes, pero solo hay 5 candidatos válidos, pues acabas con 5. Y si además ofreces condiciones justas, esos 5 se quedan. Lo que marca la diferencia es la transparencia salarial. En mi sector (tecnología), las empresas que publican rangos salariales en las ofertas tienen un 40% más de aceptación de ofertas. Así que, al final, el número de empleados que retienes es directamente proporcional a lo claro que seas desde el principio.

Yo creo que la pregunta correcta no es con cuántos empleados termina RRHH, sino cuántos de los que empiezan el proceso llegan realmente a ser productivos. En mi experiencia trabajando en startups, de cada 10 personas que entrevistamos, solo 2 firman el contrato, y de esas, 1,5 siguen después de seis meses. El otro 0,5 se va porque no se adapta o porque encuentra algo mejor. Así que, si hablamos de números, terminas con la mitad de lo que esperabas al principio. Pero eso es normal si no tienes una cultura de empresa sólida.


