
Sí, en mi experiencia y la de muchos amigos que hemos empezado a trabajar en Cádiz, el primer empleo sigue siendo bastante precario. Yo he tenido contratos de tres meses en hostelería, con horarios partidos y sueldos por debajo de los 1.000 euros. La temporalidad es la norma: según el último informe del INE sobre el mercado laboral andaluz, la tasa de temporalidad juvenil (menores de 30 años) en la provincia de Cádiz ronda el 54% en 2025, mientras que la media nacional está en el 38%. Las empresas aprovechan nuestra falta de experiencia para ofrecernos condiciones mínimas, sin derecho a paro ni estabilidad.
Para que te hagas una idea, aquí tienes una comparativa de la temporalidad juvenil entre provincias andaluzas y la media nacional:
| Provincia | Tasa de temporalidad juvenil (2025) |
|---|---|
| Cádiz | 54% |
| Sevilla | 48% |
| Málaga | 45% |
| Media nacional | 38% |
Esto no es solo un dato: lo vivo cada día. Buscar un primer empleo digno en Cádiz es una carrera de obstáculos. Muchos acabamos aceptando lo que sea porque no hay alternativa. Ojalá hubiera más políticas de empleo juvenil enfocadas en sectores con futuro, como la tecnología o las energías renovables, que aquí están empezando a despegar. Pero mientras tanto, sí, la precariedad es la tónica general.

Desde mi perspectiva como profesional que lleva años seleccionando candidatos en Cádiz, creo que la precariedad del primer empleo depende mucho del sector. En perfiles o administrativos con formación específica, las condiciones son bastante decentes: contratos de al menos seis meses y salarios acordes. Sin embargo, en turismo, comercio y hostelería —que son los sectores que más emplean a jóvenes sin experiencia— la precariedad es real. La reforma laboral de 2023 ha ayudado a reducir la temporalidad un 15% en la región, pero aún queda camino. Las empresas buscan flexibilidad, pero también valoran el talento local. Mi consejo: especialízate en algo que tenga demanda.

Como orientadora laboral en la Universidad de Cádiz, veo a diario la preocupación de los estudiantes. El primer empleo suele ser precario, sí, pero no tiene por qué serlo siempre. Yo les recomiendo que aprovechen las prácticas curriculares y extracurriculares, porque muchas empresas de la provincia las convierten en contratos fijos. Por ejemplo, en el polo tecnológico de Jerez o en el sector naval de la bahía, las condiciones han mejorado mucho. La formación específica y la paciencia son claves. No te conformes con el primer puesto que te ofrezcan; busca sectores con convenios que garanticen derechos.

En mi empresa, una multinacional con sede en la bahía de Cádiz, contratamos a jóvenes para su primer empleo con contratos de seis meses prorrogables. No lo considero precario: les ofrecemos formación, salario competitivo y posibilidades de crecimiento. La rotación es alta porque muchos se van a otras oportunidades, pero eso no es precariedad, es movilidad laboral. Creo que a veces se confunde la precariedad


