
No, España no tiene un número excesivo de empleados públicos en comparación con la media de los países de la OCDE. Según datos de la OCDE (2023), España cuenta con aproximadamente 2,8 millones de empleados públicos, lo que supone un 13% de la población activa. Esta cifra es similar a la de Francia (13,2%) o Alemania (12,8%), y está por debajo de países como Suecia (17%) o Dinamarca (16%). Sin embargo, la percepción de que hay demasiados suele venir de la distribución territorial (muchos funcionarios en comunidades autónomas) y de la baja productividad percibida en ciertos servicios. Para aclararlo, aquí tienes una tabla comparativa con datos de la OCDE:
| País | % de empleados públicos sobre población activa (2023) |
|---|---|
| Suecia | 17,0% |
| Dinamarca | 16,2% |
| Francia | 13,2% |
| España | 13,0% |
| Alemania | 12,8% |
| Italia | 11,5% |
| Reino Unido | 10,8% |
| EE.UU. | 9,7% |
Como ves, España está en la zona media-alta, pero no lidera el ranking. Lo que realmente importa no es solo el número, sino la eficiencia del gasto público. Por ejemplo, en sanidad o educación, el ratio de empleados por habitante es similar al de otros países europeos. El problema suele ser la rigidez del sistema y la falta de de desempeño, no la cantidad. En mi experiencia analizando plantillas, lo que genera la sensación de exceso es la burocracia administrativa y la duplicidad de funciones entre administraciones, no el número total de trabajadores.

Yo creo que sí hay demasiados, pero no por el número en sí, sino por cómo se distribuyen. Trabajo en una empresa privada y veo que en la hay procesos muy lentos y a veces puestos que parecen innecesarios. Por ejemplo, en mi ayuntamiento hay más de 20 personas para tareas que en una empresa harían cinco. Pero claro, también sé que en educación y sanidad hacen falta más profesionales. El debate no es solo cuántos son, sino dónde están y qué hacen. Si se optimizara, igual podríamos reducir plantilla sin perder servicios.

Llevo diez años como funcionario en la Social y te aseguro que no sobra gente. Al contrario, cada vez tenemos más carga de trabajo con menos recursos. La digitalización no ha reducido tareas, sino que ha creado nuevas. Cuando oigo que hay demasiados empleados públicos, pienso que es un mito interesado. Muchos países nórdicos tienen más empleados públicos que España y sus servicios funcionan mejor. El problema aquí es la falta de inversión y la gestión política, no el número de personas.

Desde mi punto de vista como autónomo, sí considero que hay un exceso porque pago muchos para mantenerlos. Cada vez que tramito una licencia o un permiso, veo colas y papeleo que no se justifican. Comparando con otros países, en España el sector público absorbe muchos recursos que podrían ir a la inversión privada. Pero también reconozco que sin servicios públicos de calidad la economía no funciona. La clave sería medir resultados y no solo contar cabezas.

Analizando las cifras de la OCDE y Eurostat, España no está por encima de la media en empleo público si lo ajustamos por población y PIB. Lo que ocurre es que el gasto en personal es alto debido a las retribuciones históricas y a la falta de movilidad. Por ejemplo, en Alemania tienen menos funcionarios pero más externalizaciones y tecnología. En España, la tasa de reposición y la estabilidad laboral hacen que la plantilla sea rígida. Mi recomendación: no reducir el número, sino modernizar los procesos y evaluar el rendimiento. Así se lograría más eficiencia sin recortes traumáticos.


