
Sí, la automatización y la inteligencia artificial permiten, a grandes rasgos, crear y destruir empleo simultáneamente en el sector del reclutamiento. En mi experiencia, esto no es una contradicción, sino una reestructuración profunda del mercado laboral. Por un lado, tareas repetitivas como la preselección de currículums, la programación de entrevistas o la de bases de datos se están automatizando, lo que reduce la necesidad de perfiles administrativos junior. Por otro lado, surgen nuevos roles: especialistas en ética de algoritmos, diseñadores de procesos de selección basados en IA, o coaches de adaptación tecnológica para candidatos. Según un informe de la consultora ManpowerGroup (2025), se estima que en España la automatización podría desplazar hasta un 12% de los puestos en RR. HH. para 2027, pero al mismo tiempo generará un 8% de empleos nuevos vinculados a la gestión de estas herramientas. La clave está en que no se trata de una simple sustitución, sino de una transformación: las habilidades requeridas cambian, y quienes sepan adaptarse saldrán ganando. Para ilustrarlo, aquí tienes un desglose estimado:
| Impacto en el reclutamiento (España, 2026-2027) | % de puestos afectados | Ejemplo de roles |
|---|---|---|
| Destrucción de empleo | 12% | Asistentes de selección junior, gestores de CV manuales |
| Creación de empleo | 8% | Analistas de datos de reclutamiento, auditores de sesgo algorítmico |
En definitiva, el equilibrio neto no es cero, pero sí se produce una dinámica simultánea que obliga a repensar carreras y estrategias empresariales.

Desde mi perspectiva como alguien que busca trabajo activamente, veo que la IA sí crea incertidumbre, pero también oportunidades. He visto cómo plataformas como LinkedIn usan algoritmos para descartar mi currículum en segundos, y eso me preocupa. Sin embargo, también he podido formarme en análisis de datos gracias a cursos online que antes no existían, y ahora opto a puestos de talent analytics que hace cinco años ni siquiera se mencionaban. La clave es no quedarse quieto: la destrucción es real para quienes no se actualizan, pero la creación es igual de real para quienes buscan.

En mi empresa, una pyme de 20 empleados, implementamos un chatbot de reclutamiento para filtrar candidatos. Resultado: redujimos el tiempo de contratación un 40%, pero ya no necesitamos a la persona que antes se encargaba de leer CVs manualmente. Eso fue un puesto que se destruyó. Sin embargo, contratamos a un técnico de integración de IA para mantener el sistema. Al final, el balance es positivo porque ganamos eficiencia, pero entiendo que no todos los perfiles pueden recolocarse tan fácilmente. La simultaneidad es real: creas un puesto tecnológico mientras eliminas uno administrativo.

Investigando el fenómeno, observo que la destrucción y creación simultánea no es un evento nuevo, pero la velocidad actual es histórica. En el reclutamiento, la automatización de tareas de bajo valor añadido permite que los profesionales de RR. HH. se centren en la experiencia del candidato y la marca empleadora. Según datos de la Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y de Trabajo (Eurofound), el 60% de las empresas españolas que adoptaron IA en selección reportaron una mejora en la calidad de las contrataciones, aunque un 30% reconoció haber eliminado puestos de soporte. La simultaneidad es, por tanto, un proceso de especialización que requiere inversión en formación continua.

Como asesora de carrera, les digo a mis clientes que no teman a la destrucción, sino que la anticipen. La IA permite crear y destruir empleo a la vez, sí, pero eso significa que las habilidades humanas (empatía, negociación, pensamiento crítico) son más valiosas que nunca. En el reclutamiento, por ejemplo, los algoritmos pueden preseleccionar, pero la decisión final de contratación y la conexión con el candidato siguen siendo humanas. Recomiendo aprender sobre herramientas de IA para no quedarse atrás, y desarrollar competencias como la comunicación intercultural. La simultaneidad es una oportunidad si te subes a la ola del cambio.


