
Para elaborar la de una empleada del hogar, lo primero que debes saber es que el sistema es distinto al de una empresa convencional. En España, desde 2022, el empleador debe darse de alta en el Sistema Especial de Empleados de Hogar de la Seguridad Social y presentar las nóminas mensuales. Yo lo hago así: primero calculo el salario bruto según el convenio provincial (por ejemplo, en Madrid son unos 1.200 € para jornada completa). Luego resto las cotizaciones a cargo del trabajador (6,35 % sobre la base de cotización) y la retención del IRPF si corresponde (normalmente el 2 % si gana menos de 14.000 € anuales). El resultado es el neto que pago.
Para que no te pierdas, te dejo una tabla con las partidas clave de una nómina tipo para 2026:
| Concepto | Cálculo (ejemplo mensual) |
|---|---|
| Salario base (convenio) | 1.200,00 € |
| Base de cotización | 1.260,00 € (incluye prorrata pagas extra) |
| Aportación trabajador S.S. (6,35 %) | 80,01 € |
| IRPF (2 %) | 24,00 € |
| Total líquido a percibir | 1.095,99 € |
No olvides que estás obligado a entregar la nómina firmada cada mes y a conservar un registro. Además, la Seguridad Social exige que el pago se haga dentro de los primeros 10 días hábiles del mes siguiente. Si tienes dudas, lo mejor es consultar con un gestor, porque un error en las cotizaciones puede generar recargos.

Como trabajadora del hogar, para mí la es la garantía de que mis derechos están cubiertos. Cuando mi empleador me la entrega, reviso que estén claras las horas trabajadas, el salario base y los descuentos. Lo más importante es que la base de cotización sea correcta, porque de ahí depende mi futura pensión. Si veo algo raro, pregunto directamente o pido ayuda en el sindicato. La verdad es que muchos empleadores no saben hacerla bien, y al final quien pierde soy yo. Por eso valoro que se informen antes.

Desde el punto de vista legal, la de una empleada del hogar debe ajustarse al Real Decreto 1620/2011 y a la Ley General de la Seguridad Social. El error más común es no incluir la prorrata de las pagas extras (dos al año), que deben estar reflejadas en la base de cotización. También hay que calcular correctamente el finiquito si se extingue la relación laboral, incluyendo la indemnización por despido si procede. Recomiendo a los empleadores que documenten todo por escrito y guarden las nóminas al menos cuatro años.

En mi gestoría veo a diario a particulares que se complican con la de la empleada del hogar. El mayor error es no actualizar la base de cotización cuando sube el salario mínimo o cambia el convenio. Por ejemplo, para 2026 el SMI subirá previsiblemente, y eso obliga a recalcular. También la retención del IRPF puede variar si la empleada tiene otros ingresos. Mi consejo: usa un programa de nóminas sencillo o contrata a un profesional una vez al mes. Es más barato que pagar una multa de la Seguridad Social.

En el ámbito de la consultoría de RRHH, siempre digo que la del hogar es un reflejo de la marca empleadora particular. Si eres una empresa que contrata a una empleada del hogar para servicios corporativos (como limpieza de oficinas), debes tratarla con el mismo rigor que a cualquier otro trabajador. La clave está en la transparencia salarial y en cumplir con los plazos de cotización. Además, ofrecer un recibo de nómina claro y profesional genera confianza y reduce la rotación. Un dato: según estudios del INE, la tasa de informal


