
Claro, te explico cómo acceder a tus empleos guardados en LinkedIn de forma directa. La manera más rápida es desde el menú principal de la plataforma, ya sea en la versión web o en la app móvil. En la web, una vez que inicias sesión, haz clic en el icono de tu perfil (arriba a la derecha) y selecciona “Empleos guardados” dentro del desplegable. En la app, pulsa en la pestaña “Empleos” (la maleta) y luego en la parte superior verás un filtro que dice “Guardados”; al tocarlo se muestran todas las ofertas que has almacenado.
Recuerdo que cuando empecé a buscar trabajo, acumulaba decenas de vacantes sin revisarlas porque no sabía dónde estaban. Ahora lo uso a diario: guardo las que me interesan, las clasifico por fecha y aplico solo a las que siguen abiertas. Además, LinkedIn te permite organizar las ofertas guardadas en carpetas personalizadas (por ejemplo, “Empresas objetivo”, “Sueldos altos” o “Remoto”) para no perder el rastro. Esto es clave porque, según datos de la propia plataforma, el 70% de los candidatos no aplica a una oferta que guardó si no la revisa en las primeras 48 horas.
| Método | Acceso directo | Notas |
|---|---|---|
| Web (escritorio) | Icono de perfil > “Empleos guardados” | También puedes usar el atajo de teclado: G + J |
| App móvil (iOS/Android) | Pestaña “Empleos” > pestaña “Guardados” | Aparece como un icono de bandeja en la parte superior |
| Carpetas personalizadas | Desde la sección “Empleos guardados”, clic en “Crear carpeta” | Ideal para organizar por prioridad o sector |
Un consejo: activa las notificaciones de cambios en el estado de la oferta (cuando se cierra o se actualiza). Así evitas perder tiempo en vacantes que ya no están activas. Si usas la versión gratuita, no hay límite de ofertas guardadas, pero la plataforma prioriza las más recientes en tu feed. Si tienes muchas, exporta la lista a un CSV desde la opción “Gestionar” – aunque esa función está disponible solo para cuentas Premium, pero merece la pena si buscas de forma intensiva.

Yo lo veo desde el otro lado: como reclutador, el acceso a los empleos guardados de los candidatos me da pistas sobre sus intereses reales. Si estás buscando trabajo, asegúrate de que tus ofertas guardadas no sean visibles para nadie más que tú. LinkedIn no muestra esa lista a reclutadores ni a empresas, pero sí permite que nosotros veamos si has interactuado con una oferta (por ejemplo, si has hecho clic en “Solicitar” o si la has compartido). Para acceder a tus propios guardados, el proceso es el mismo: desde el menú de perfil, “Empleos guardados”. Yo recomiendo limpiar la lista cada semana porque las ofertas caducan y mantenerlas solo te da una falsa sensación de opciones. Si tienes más de 50 guardadas, es mejor que priorices las que realmente encajan con tu perfil.

Una vez ayudé a un cliente que no encontraba sus empleos guardados porque usaba LinkedIn en tres dispositivos distintos. La clave está en sincronizar la cuenta: si guardas una oferta desde el móvil, aparecerá automáticamente en el escritorio y viceversa. El acceso es idéntico en todos los dispositivos: ve a la sección “Empleos” y luego a la pestaña “Guardados”. Para ahorrar tiempo, usa el buscador de la propia lista: puedes filtrar por palabras clave, empresa o fecha de guardado. Así, si recuerdas que guardaste una oferta de “data analyst” la semana pasada, escribes eso y aparece al instante. No necesitas pasarte horas navegando.

Recién salido de la universidad, me costó encontrar la opción porque la interfaz de LinkedIn cambió hace unos meses. Ahora está más visible: en la app, al pulsar “Empleos”, justo debajo de la barra de búsqueda hay un icono con forma de estrella o bandeja; si no lo ves, desplázate un poco hacia la derecha. También puedes acceder desde la sección “Mi red” → “Empleos” → “Guardados”, aunque es un rodeo. Lo que hago es guardar las ofertas desde el propio feed de noticias cuando veo un


