
Claro, te respondo directamente: la jubilación de una empleada de hogar en Argentina depende de cuántos años haya cotizado, el salario promedio de sus aportes y el régimen al que esté adherida. En 2026, la jubilación mínima se estima en torno a 250.000 pesos argentinos mensuales (ajustado por inflación), pero puede ser mayor si ha cotizado más de 30 años o con salarios altos.
Para entenderlo mejor, aquí te dejo una tabla con ejemplos según años de aportes (datos aproximados basados en la evolución del sistema previsional argentino, SIPA):
| Años cotizados | Monto estimado mensual (ARS, 2026) | Condiciones |
|---|---|---|
| 10 años | 150.000 – 180.000 | Jubilación por edad avanzada, con aportes reducidos |
| 20 años | 220.000 – 260.000 | Se acerca a la mínima con mejor base |
| 30 años | 300.000 – 400.000 | Jubilación ordinaria, salario promedio de los últimos 10 años |
| 35 años o más | 450.000 – 600.000 | Con aportes regulares y salarios altos |
Es importante saber que el régimen especial para empleadas de hogar (Ley 26.844) exige un mínimo de 30 años de aportes y edad de 60 años (mujeres) para acceder a la jubilación ordinaria. Muchas trabajadoras enfrentan lagunas previsionales por falta de registro formal, lo que reduce su haber.
Si no se alcanzan los 30 años, existe la jubilación por edad avanzada (70 años con 10 años de aportes) o la PUAM (Pensión Universal para el Adulto Mayor) que en 2026 ronda los 200.000 ARS, pero no es una jubilación contributiva.
En resumen, el monto varía mucho; lo clave es tener aportes regulares y declarados. Si estás planificando tu retiro como empleada de hogar, te recomiendo consultar en ANSES tu historial laboral para proyectar tu haber.

Yo trabajé 15 años como empleada de hogar en Buenos Aires, pero nunca me registraron completa. Al volver a España, me enteré de que en Argentina solo cotizaba 8 años. Mi jubilación allí será mínima, unos 150.000 ARS. Aquí en España, con mis cotizaciones parciales, no llego a nada. Es un lío porque los sistemas no se conectan. Si estás en mi situación, intenta regularizar los años trabajados antes de los 60.

Como economista, veo que el sistema previsional argentino es frágil para las empleadas de hogar. La inflación devora el poder adquisitivo, y la jubilación mínima no cubre la canasta básica. En 2026, con una inflación proyectada del 40%, esos 250.000 ARS equivalen a unos 150 euros. Comparado con España, donde una pensión no contributiva ronda los 450 euros, la diferencia es enorme. La clave está en la formalización laboral y en los ajustes automáticos, que el gobierno argentino no siempre aplica a tiempo.

Yo tuve empleada de hogar en casa durante 20 años, siempre la tuve en blanco. Cuando ella se jubiló, con 32 años de aportes, su haber fue de 380.000 ARS, allá por 2025. Ella me contó que gracias a que yo le pagaba los aportes completos pudo acceder a una jubilación decente. Pero muchas amigas mías no lo hacían, y ahora sus exempleadas apenas cobran la mínima. Mi consejo: si eres empleador, registra a tu empleada desde el día uno, es inversión para su futuro.

Estoy pensando mudarme a Argentina para trabajar como empleada de hogar, pero me preocupa la jubilación.


