
Claro, la del empleo es hoy un factor determinante a la hora de aceptar una oferta. Para mí, que acabo de terminar la carrera y tengo 25 años, no se trata solo de un contrato indefinido, sino de la estabilidad real que percibo en la empresa. He visto a compañeros aceptar puestos con sueldos más altos, pero en sectores con mucha rotación o en startups sin financiación sólida, y a los seis meses estaban otra vez buscando trabajo. Por eso, cuando evalúo una oferta, miro más allá del salario: investigo la tasa de retención de talento de la compañía, si tienen planes de formación a largo plazo y cómo gestionan los periodos de prueba.
Según el último informe de Randstad sobre tendencias laborales en España, el 78% de los jóvenes menores de 30 años prioriza la estabilidad contractual frente a un incremento salarial del 10%. Esto me parece muy lógico, porque un contrato temporal o un proyecto freelance no te permite planificar tu vida, ni pedir una hipoteca, ni tener una rutina estable. En mi última entrevista, pregunté directamente por la política de promoción interna y el porcentaje de empleados que llevan más de tres años en la empresa. La reclutadora me miró con sorpresa, pero valoró mi madurez.
Para mí, la seguridad no es solo un papel, sino la confianza en que la empresa invierte en ti. Si veo que ofrecen cursos, mentorías y un plan de carrera claro, eso me da más tranquilidad que un sueldo un 15% más alto en una consultora que quema a sus empleados. Al final, prefiero un entorno donde pueda crecer sin estar mirando ofertas cada dos meses.
| Aspecto clave | Prioridad para mí (1-5) |
|---|---|
| Contrato indefinido | 5 |
| Plan de formación | 4 |
| Salario inicial | 3 |
| Flexibilidad horaria | 2 |
| Nombre de la empresa | 1 |
Esta tabla refleja mi escala de valores. La seguridad laboral no es un concepto abstracto, sino algo que condiciona mi día a día y mi futuro.

Yo tengo 42 años y la del empleo la he aprendido a valorar después de dos EREs. Cuando era joven pensaba que un buen sueldo lo compensaba todo, pero con la experiencia te das cuenta de que la estabilidad vale más. Ahora prefiero una empresa consolidada, con convenio colectivo sólido y beneficios sociales como seguro médico o planes de pensiones. No me fío de los contratos por obra o servicio, porque sé que en cuanto el proyecto se acaba, te quedas en la calle. Para mí, la seguridad es saber que el mes que viene tendré ingres


