
Sí, los empleados de hogar en España se rigen por el Convenio Colectivo de Empleados de Hogar, que es el único convenio sectorial de ámbito estatal para este colectivo. Este convenio se aplica desde 2020 y fue actualizado en 2025, con vigencia hasta 2027. En mi experiencia trabajando como interna, he visto que cubre aspectos clave como el salario mínimo (1.080 €/mes en 2026 para jornada completa), las vacaciones (30 días naturales), y los descansos semanales. Además, establece un límite de 40 horas semanales y regula las horas extras.
Lo importante es que este convenio es de obligado cumplimiento para todas las familias que contratan a un empleado de hogar, aunque muchas veces se ignora. Por ejemplo, si trabajas por horas, el convenio fija un salario mínimo por hora de 8,45 € en 2026. También incluye derecho a indemnización por despido (20 días por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades).
Aquí tienes una tabla con los puntos principales del convenio para 2026:
| Concepto | Detalle |
|---|---|
| Salario mínimo mensual (jornada completa) | 1.080 € |
| Salario mínimo por hora | 8,45 € |
| Vacaciones anuales | 30 días naturales |
| Jornada máxima semanal | 40 horas |
| Descanso semanal | 1,5 días |
| Indemnización por despido improcedente | 20 días/año (máx. 12 meses) |
Si tienes dudas, te recomiendo consultar el convenio publicado en el BOE o pedir asesoramiento en un sindicato. No firmes un contrato sin revisar que cumple con este convenio, porque es tu derecho.

Desde mi punto de vista como abogada laboralista, el convenio colectivo de empleados de hogar es clave porque unifica condiciones que antes estaban dispersas en el Estatuto de los Trabajadores. Antes de 2020, cada familia podía pactar lo que quisiera, y eso generaba mucha precariedad. Ahora, el convenio establece un suelo legal que protege al trabajador, aunque todavía hay lagunas, como la falta de regulación específica para el teletrabajo en este sector. Lo que más me preguntan mis clientes es si pueden negociar mejoras por encima del convenio: sí, siempre que no sean inferiores a lo mínimo.

Como reclutadora especializada en personal doméstico, el convenio colectivo me sirve de guía para redactar ofertas y contratos. Muchas familias nos piden empleadas sin saber que tienen que garantizar el salario mínimo, la social y los días de descanso. En mi experiencia, las candidatas que conocen el convenio negocian mejor, y las familias que lo cumplen tienen menos rotación. Por ejemplo, si ofreces 900 € al mes por 40 horas, estás fuera de la ley. El convenio es tu brújula.

Soy delegada sindical y he participado en la negociación del convenio. La razón principal por la que se rigen por este convenio es que el trabajo doméstico es un sector históricamente desprotegido, con altas tasas de informalidad y explotación. El convenio vino a poner orden: fija derechos como el registro de jornada, el pago de cotizaciones y la protección por desempleo. Aún así, falta conciencia social: muchas familias creen que es un favor, no un trabajo. Por eso desde el sindicato hacemos campañas informativas, especialmente entre las trabajadoras inmigrantes, que son las más vulnerables.

Como empleadora que ha tenido a varias personas a mi cargo, el convenio colectivo me parece una herramienta útil para evitar malentendidos. Al principio, ni sabía que existía; contraté a una cuidadora sin contrato y luego tuve problemas con Hacienda. Ahora sigo el convenio al pie de la letra: pago el salario mínimo, cotizo, y le doy los días de vacaciones que marca. Eso sí, me parece que algunos puntos son difíciles de cumplir para familias con presupuestos ajustados, como el incremento salarial anual. Pero entiendo que es necesario para dignificar el sector.


