
Para domiciliar a los empleados de hogar, lo primero que debes saber es que no es un trámite complicado, pero requiere cumplir con ciertos pasos administrativos y legales. En España, domiciliar significa autorizar un cargo bancario recurrente para pagar las nóminas o las cotizaciones a la Social. Si eres empleador, lo más habitual es que quieras automatizar el pago del salario mensual de tu empleada de hogar.
El proceso es sencillo: necesitas un acuerdo de domiciliación firmado por ambas partes (empleador y empleado), los datos bancarios (IBAN y titularidad) y la orden de pago en tu banco. Sin embargo, el verdadero desafío es asegurarte de que el empleado esté dado de alta correctamente en el Sistema Especial de Empleados de Hogar de la Seguridad Social. Sin ese alta, no puedes domiciliar cotizaciones ni pagos oficiales.
Aquí te resumo los pasos prácticos:
| Paso | Descripción | Tiempo estimado |
|---|---|---|
| Alta en Seguridad Social | Registro del empleado en el sistema especial | 1-2 días hábiles |
| Autorización SEPA | Firma del formulario de domiciliación | 30 minutos |
| Configuración en banco | Dar de alta el recibo en la banca online | 15 minutos |
| Primer pago | El cargo suele tardar 2-3 días hasta la fecha acordada | 48-72 horas |
Consejo clave: Si tienes varios empleados de hogar, centraliza todos los pagos en una misma cuenta para evitar errores. Además, la ley obliga a emitir un justificante de pago (nómina) cada mes, aunque domicilies el salario. No olvides que el IRPF y las cotizaciones sociales se gestionan aparte; la domiciliación solo cubre la parte líquida del salario.
En resumen, domiciliar a los empleados de hogar es una práctica recomendable porque te ahorra olvidos y demoras, pero asegúrate de que toda la documentación laboral esté al día antes de activarlo.

Yo siempre lo hago a través de la app de mi banco. Lo más rápido es pedirle al empleado su IBAN y luego crear un recibo SEPA recurrente. En la opción de "domiciliaciones" seleccionas "nuevo", pones el importe fijo, la fecha de cobro (por ejemplo, el día 5 de cada mes) y listo. La primera vez el banco puede retener el cargo un par de días para verificar, pero después va solo. Eso sí, revisa que el nombre del titular coincida con el del empleado, porque si no, el banco lo rechaza.

Desde mi experiencia como trabajadora de hogar, prefiero que me paguen por domiciliación porque evito tener que ir al banco a ingresar efectivo. Pero ojo: el empleador debe darme de alta en la Social primero. Una vez que tengo mi número de afiliación, firmamos un papel en el banco. A veces el banco cobra una comisión mínima por cada recibo, así que pregunta antes. También es importante que el importe sea exacto, sin redondeos, porque luego si hay discrepancias, Hacienda puede llamar.

Como asesora de nóminas, recomiendo usar el sistema de domiciliación SEPA para los salarios de empleados de hogar porque ofrece trazabilidad y protección legal. Si el empleador olvida pagar, la domiciliación evita retrasos. Pero hay que tener cuidado con las variaciones: si el empleado hace horas extras un mes, el importe cambia. En ese caso, lo mejor es domiciliar un importe fijo base y los complementos pagarlos por transferencia aparte. Además, recuerda que la domiciliación no exime de presentar el modelo 111 de IRPF trimestralmente.

En mi familia somos tres empleados de hogar (, jardinería y cuidado de mayores). Para simplificar


