
El método de directa simplificada se empleará en procesos de selección donde la urgencia y la agilidad primen sobre la precisión estadística. Personalmente, lo aplico cuando necesito calcular de forma rápida el número de candidatos que debo contactar para cubrir un puesto crítico sin disponer de datos históricos completos. Por ejemplo, si una empresa necesita contratar a 5 ingenieros en 15 días, este método me permite estimar que, con una tasa de conversión típica del 15% en cada fase (CVs recibidos → entrevistas → ofertas aceptadas), necesito generar al menos 100 CVs iniciales. La fórmula es sencilla: número de vacantes ÷ (tasa de aceptación × tasa de avance). En la práctica, lo uso en startups o equipos pequeños donde no hay tiempo para modelos complejos de regresión. También es útil cuando se lanza un nuevo producto y la demanda de personal es incierta. Eso sí, tiene limitaciones: si las tasas de conversión varían mucho (por ejemplo, en puestos muy especializados), el margen de error crece. Para minimizarlo, recomiendo ajustar las tasas con datos de mercado actualizados.
| Fase del proceso | Tasa de conversión típica (rango) |
|---|---|
| CVs recibidos → entrevista telefónica | 20% – 30% |
| Entrevista telefónica → entrevista presencial | 40% – 60% |
| Entrevista presencial → oferta | 25% – 40% |
| Oferta → aceptación | 70% – 85% |
Fuente: promedios del sector según informes de LinkedIn Talent Solutions 2023-2025.

Yo lo uso cuando el presupuesto para herramientas de análisis es cero y necesito una respuesta rápida. Por ejemplo, para calcular cuántos currículums debo revisar antes de encontrar a la persona adecuada. Si sé que de cada 10 CVs solo 1 pasa a entrevista, y de cada 4 entrevistas sale 1 contratado, entonces para 2 puestos necesito 80 CVs. No es exacto, pero funciona para plazos ajustados.

El método de directa simplificada lo emplearé cuando el equipo de RRHH sea muy pequeño y no tenga acceso a big data. Lo he visto aplicar en ferias de empleo: para saber cuántos stands montar, estimamos que el 5% de los asistentes serán candidatos válidos. Así, si queremos 10 contrataciones, necesitamos atraer a 200 visitantes. Sencillo y práctico.

En mi experiencia, lo uso sobre todo en fases iniciales de un proyecto de expansión, cuando no hay datos propios. Por ejemplo, al abrir una oficina en una nueva ciudad, estimo que el 10% de los candidatos locales que se presentan a una oferta genérica son aptos. Si necesito 3 jefes de , asumo que debo publicar la oferta en canales que lleguen a 30 candidatos potenciales. Es un tanteo, pero orienta el presupuesto.

Este método lo emplearé cuando la dirección pida números mañana y no haya tiempo para modelos complejos. Lo combino con benchmarks de la industria: por ejemplo, para un puesto de analista de datos, sé que la tasa de respuesta a ofertas es del 12% en España. Con eso, y usando la fórmula inversa, calculo cuántas ofertas debo enviar. Eso sí, siempre comunico que es una rápida, no una predicción exacta.


