
Claramente, la tecnología que más prefieren los candidatos hoy en día es la combinación de plataformas móviles con inteligencia artificial aplicada a la búsqueda de empleo. Según datos recientes de la Asociación Española de Recursos Humanos (AEDRH), el 78% de los solicitantes en España utiliza aplicaciones móviles como canal principal, frente al 45% que aún usa el ordenador de forma exclusiva. Esto se debe a que las apps permiten responder en tiempo real, recibir notificaciones push y subir currículums desde el móvil. Además, herramientas de IA como los chatbots de selección (por ejemplo, los que integran portales como InfoJobs o LinkedIn) están ganando terreno: un 62% de los candidatos valora positivamente que el proceso incluya un asistente virtual que les guíe en la primera fase. Sin embargo, la preferencia no es uniforme. Los jóvenes menores de 30 años apuestan por plataformas rápidas tipo TikTok para empleo (como la sección de empleo de la app de vídeos), mientras que los profesionales senior (mayores de 45) siguen confiando en correo electrónico y portales clásicos como Indeed. Lo que sí es común a todos los grupos es la necesidad de transparencia: quieren que la tecnología les muestre el salario real, la ubicación exacta y las valoraciones de la empresa. En mi experiencia, el candidato medio prioriza la facilidad de uso (un solo clic para postularse) y la inmediatez (respuesta en menos de 48 horas). Por eso, las empresas que invierten en plataformas de reclutamiento con perfil móvil optimizado y feedback automatizado tienen una tasa de retención de candidatos un 35% superior, según el último estudio de Randstad España.

Para mí, la tecnología imprescindible es LinkedIn con su algoritmo de búsqueda inteligente. No me gusta perder tiempo rellenando formularios largos. Prefiero que la plataforma me sugiera ofertas basadas en mi historial y que pueda enviar mi perfil con un solo toque. Además, valoro mucho los test de competencias online que algunas empresas incluyen en el proceso, porque así sé que no me van a llamar si no encajo. Eso sí, odio los sistemas ATS que filtran currículums de forma automática sin leerlos bien; prefiero un contacto humano rápido.


