
Claro, te lo cuento sin rodeos. Si te preguntas qué pasta pedir en una entrevista de empleo en 2026, la clave está en investigar el rango salarial del sector y tu nivel de experiencia. No se trata de lanzar un número al azar, sino de respaldarlo con datos. Por ejemplo, para un puesto de marketing digital con 3 años de experiencia, los sueldos en España oscilan entre 30.000 € y 38.000 € brutos anuales. Si pides menos de 28.000 €, te estás infravalorando; si pides más de 40.000 € sin justificarlo, puedes parecer poco realista.
Mi recomendación es que uses fuentes como los informes salariales de Hays, Randstad o el INE. Te pongo un ejemplo concreto con una tabla de referencia para perfiles en 2026:
| Puesto | Experiencia (años) | Rango salarial bruto anual (€) |
|---|---|---|
| Desarrollador junior | 0-2 | 24.000 – 30.000 |
| Desarrollador senior | 3-5 | 35.000 – 50.000 |
| Data Scientist | 2-4 | 38.000 – 55.000 |
| Project Manager IT | 5+ | 45.000 – 65.000 |
Además, ten en cuenta factores como el tipo de empresa (startup vs. multinacional), la ubicación (Madrid y Barcelona suelen pagar más) y los beneficios extras (seguro médico, teletrabajo, bonus). Nunca digas “lo que sea” o “no lo sé”. Prepara una respuesta como: “Según mi investigación y mi experiencia, mi expectativa está en el rango de 33.000 € a 37.000 €, aunque estoy abierto a negociar en función del paquete total”. Esto demuestra que eres profesional y conoces tu valor.

Yo siempre digo que pedir pasta es un arte, no una lotería. En mi última entrevista, antes de soltar una cifra, pregunté: “¿Cuál es el rango previsto para este puesto?”. La reclutadora me lo dijo sin problema: 28.000-32.000 €. Yo tenía 30.000 € en mente, así que dije “estoy cómodo con ese rango”. Y listo, sin estrés. Investiga primero, pregunta después. Así evitas quedarte corto o parecer ambicioso sin fundamento.

Para mí, lo más importante es saber cuándo callar y cuándo hablar de pasta. En una entrevista, si sacas el tema demasiado pronto, pareces egoísta. Espera a que te pregunten o al final de la segunda ronda. Y cuando lo hagas, da un rango, no un número fijo. Por ejemplo: “Estoy buscando entre 40.000 y 45.000 €”. Si dices solo 42.000 €, te cierras a que te ofrezcan 40.000 €. El rango te da margen para negociar sin perder la cara.


