
Claro, te lo explico directamente. En 2025, la jornada laboral de las empleadas domésticas en España no tiene un límite máximo fijo como en otros sectores, pero sí está regulada por el Real Decreto 1620/2011 y el convenio colectivo correspondiente. Lo habitual es que se pacte un número de horas semanales en el contrato, y no se puede superar las 40 horas semanales de promedio en cómputo anual si se trata de un trabajo a tiempo completo. Sin embargo, muchas familias contratan por horas o por días sueltos, y ahí la flexibilidad es mayor.
Para darte una idea más clara, aquí tienes una tabla con las jornadas más comunes y sus horas legales:
| Tipo de jornada | Horas semanales típicas | Descanso semanal mínimo | Horas extra permitidas |
|---|---|---|---|
| Completa | 35-40 | 36 horas consecutivas | Muy limitadas, requieren acuerdo |
| Parcial fija | 20-30 | Proporcional | No suelen aplicarse |
| Por horas (varias casas) | Variable | No hay descanso fijo, pero se suma el total semanal | Se pagan al 25% más |
El salario por hora en 2025 está sujeto al SMI (Salario Mínimo Interprofesional) que para ese año se estima en torno a 1.200 € brutos mensuales en 14 pagas, lo que da una horquilla de unos 8,50 €/hora aproximadamente. Pero ojo, si la empleada vive en casa, se descuenta parte en especie (manutención y alojamiento).
Mi recomendación como profesional de RR.HH. es que siempre formalices el contrato y especifiques las horas exactas, porque la falta de claridad es la principal causa de conflictos. Además, desde 2023 se exige el registro diario de jornada para todas las trabajadoras del hogar, así que anotar las horas es obligatorio.

Desde mi experiencia como empleador, lo que más me ha ayudado es fijar un horario claro desde el primer día. Por ejemplo, yo contrato a mi empleada doméstica tres días a la semana, de 9 a 14 horas, y lo dejamos por escrito en un pequeño acuerdo. Así ella sabe que son 15 horas semanales y yo no tengo dudas de lo que pago.
Lo que noto es que muchas familias se olvidan de incluir las pausas para comer o los tiempos de desplazamiento si la empleada vive fuera. En 2025, con la subida del SMI, es clave ajustar el presupuesto antes de negociar las horas. A mí me funciona revisar el calendario cada mes y anticipar los días festivos, porque si trabaja un festivo, la hora se paga al doble.

Yo llevo diez años trabajando como empleada doméstica y he visto de todo. Lo que más valoro es que la familia respete el horario acordado. Una vez tuve una señora que siempre me pedía “solo diez minutos más” y al final eran dos horas extra sin pagar. Ahora, por experiencia, exijo que todo quede por escrito, incluso las horas sueltas.
En 2025, con el nuevo registro de jornada, es más fácil reclamar si no te pagan las horas trabajadas. Pero sinceramente, la mayoría no lo cumple porque no hay inspección. Por eso, lo mejor es hablar claro desde el principio: cuántas horas, cuánto se paga y si hay días libres fijos. Eso evita malentendidos.

Desde una perspectiva de de personal, la clave está en definir las tareas y el tiempo necesario para cada una. Muchas familias contratan por horas sin un plan claro, y luego la empleada se siente presionada. En 2025, recomiendo hacer un análisis de la carga de trabajo: limpieza, cocina, cuidado de niños, etc. Y asignar un número de horas realista.
Por ejemplo, una casa de 100 m² con dos niños pequeños puede requerir entre 20 y 25 horas semanales para mantenerla en orden. Si se contrata por menos horas, la empleada no podrá cumplir y se generará frustración. Además, conviene establecer un período de prueba para ajustar las horas antes de firmar un contrato largo.

Soy estudiante y vivo en un piso compartido, pero estoy pensando en contratar a alguien para limpiar una vez por semana mientras estudio. Lo que me preocupa es no saber cuántas horas son justas para una normal. He preguntado a amigos y dicen que entre 3 y 4 horas para un piso de 70 m² es suficiente.
También me he informado: en 2025, el precio por hora ronda los 10 € para trabajos esporádicos, pero si es alguien fijo baja a 8-9 €. Lo que tengo claro es que no quiero pagar en negro porque luego no tengo seguridad social ni ella cotiza. Por eso, prefiero formalizar el contrato aunque sean pocas horas, así ambas partes estamos protegidas.


