
La tarjeta de demandante de empleo la puede solicitar cualquier persona que esté en situación de desempleo y busque activamente trabajo, siempre que cumpla los requisitos del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). En concreto, pueden solicitarla:
No pueden solicitarla quienes estén estudiando a tiempo completo (salvo casos específicos de formación profesional dual), quienes estén jubilados o quienes tengan un contrato laboral activo.
A continuación, una tabla con los principales requisitos:
| Requisito | Detalle |
|---|---|
| Edad mínima | 16 años (salvo excepciones) |
| Situación laboral | No estar trabajando ni de alta en la Social |
| Busqueda activa | Compromiso de buscar empleo de forma activa |
| Residencia | Estar empadronado en España y tener documento de identidad válido |
| Formación | No estar cursando estudios reglados a tiempo completo |
Según datos del SEPE (2025), más de 2,8 millones de personas tienen la tarjeta activa. Su principal utilidad es acceder a ofertas de empleo públicas, cursos de formación gratuitos y, en muchos casos, ser requisito para cobrar el paro o el subsidio por desempleo. Si estás en paro, te recomiendo que te registres cuanto antes: el proceso es online y te abre muchas puertas.

Yo la solicité hace un par de meses cuando me quedé sin trabajo después de 10 años en la misma empresa. La verdad es que el trámite es sencillo: entras en la web del SEPE, te das de alta como demandante de empleo y te dan la tarjeta digital. Lo que no sabía es que también pueden pedirla los autónomos que cesan su actividad o quienes han terminado un contrato temporal. Eso sí, si eres estudiante a tiempo completo, no te la dan a menos que curses formación profesional dual. A mí me sirvió para apuntarme a un curso de programación y recibir una oferta de trabajo en tres semanas.

Tengo 58 años y me prejubilé, pero luego quise volver a trabajar porque me aburría. Fui al SEPE y me explicaron que los mayores de 55 años también pueden solicitar la tarjeta, aunque tengan pensión contributiva siempre que no superen ciertos ingresos. Lo importante es que no hay límite de edad para inscribirse; lo que cambia son los subsidios a los que puedes optar. A mí me dieron un orientador laboral y me ayudó a encontrar un puesto a media jornada. Si estás en una situación parecida, no lo dudes: la tarjeta es gratis y te conecta con recursos que quizá no conocías.

Soy autónoma y tuve que cerrar mi negocio de peluquería por la crisis. Cuando fui a pedir el paro, me dijeron que primero necesitaba la tarjeta de demandante de empleo, aunque no hubiera cotizado como asalariada. El proceso fue rápido: presenté el cese de actividad, mi DNI y el alta en el censo de autónomos. La tarjeta me permitió acceder al subsidio extraordinario por cese de actividad y también a ofertas de trabajo por cuenta ajena. Eso sí, si tienes deudas con Hacienda, puede que te bloqueen el registro. Mi consejo: lleva toda la documentación fiscal en orden.

Soy de Rumanía y llevo tres años viviendo en España. Cuando me quedé en paro, pensé que no podía solicitar la tarjeta por ser extranjera, pero en el SEPE me explicaron que cualquier residente legal con permiso de trabajo puede hacerlo. Solo necesitas el NIE, el pasaporte y el certificado de empadronamiento. Lo


