
Sí, las empleadas del hogar tienen la obligación de realizar el registro horario desde que la normativa laboral española se actualizó en 2022. Aunque durante años hubo dudas sobre su aplicación en este sector, el Real Decreto-ley 8/2019 y la posterior Ley 12/2022 dejaron claro que todas las personas trabajadoras, incluidas las del hogar, deben fichar su entrada y salida. La razón de fondo es garantizar el cumplimiento de la jornada máxima, los descansos y las horas extra, que en muchos casos no se pagaban correctamente.
Para que quede claro, el registro debe ser diario, objetivo y accesible tanto para la empleada como para la familia empleadora. No vale un simple papel en la cocina si luego se pierde; lo ideal es usar un sistema digital (app, Excel o incluso una libreta firmada) que permita calcular las horas reales. Si no se hace, la Inspección de Trabajo puede sancionar con multas que van desde los 626 hasta los 6.250 euros, según la gravedad.
| Aspecto clave | Detalle |
|---|---|
| ¿Obligatorio? | Sí, desde 2022 |
| ¿Quién lo realiza? | La empleada y el empleador (o la propia trabajadora si se le facilita) |
| ¿Dónde se guarda? | Durante 4 años, a disposición de la Inspección |
| Sanción mínima | 626 € |
| Sanción máxima | 6.250 € |
Además, el registro horario es una herramienta de protección mutua. Para la empleada, evita que le exijan horas no pagadas; para la familia, demuestra que cumple con la ley si hay inspección. Así que, aunque pueda parecer un trámite molesto, es obligatorio y recomendable para ambas partes.

A mí, como trabajadora del hogar, me parece fundamental llevar el registro. Antes de que fuera obligatorio, muchas veces trabajaba horas de más y no me las pagaban. Ahora, con la app que me puso la familia, cada día anoto mi hora de entrada y salida, y al final de mes vemos si he hecho horas extra. Me da tranquilidad porque sé que voy a cobrar lo justo y que no me van a reclamar algo que no he hecho. Eso sí, al principio me costó acordarme, pero en dos semanas ya lo hago automáticamente.

Como empleador, al principio me pareció un rollo burocrático. Contraté a una chica para que me ayudara con la tres días a la semana, y tener que hacer un registro diario me parecía excesivo. Pero después de informarme, entendí que es una protección para ella y para mí. Si ella alega que trabajó más horas, yo tengo el registro para demostrar la realidad. Ahora uso una plantilla de Excel que sincronizo con el móvil y no me lleva más de un minuto al día. Recomiendo hacerlo, sobre todo si hay horarios variables.

Yo gestiono el servicio doméstico de varias familias, y lo que veo es que el registro horario evita malentendidos. Muchas veces las empleadas no reclaman horas extra por miedo, y los empleadores piensan que hicieron un favor. Con el registro, todo queda claro. Lo que sí recomiendo es elegir un método sencillo, como una libreta con firmas o una app gratuita. Lo importante es que ambas partes lo revisen periódicamente, por ejemplo cada quince días. Así se evitan conflictos y se cumple la ley sin estrés.

He tenido empleadas del hogar durante más de veinte años, y al principio no existía nada de esto. Se trabajaba de palabra, y a veces había discrepancias. Ahora, con la obligación del registro horario, el sector se ha profesionalizado. Creo que es bueno para todas, porque da jurídica. A mí, que ya estoy jubilada, me parece un cambio justo. Lo único que pido es que las herramientas sean simples, porque no todas las señoras mayores sabemos usar aplicaciones. Un papel y un boli bastan, siempre que se firme cada día.


