
Claro, te lo explico de forma directa: justificar una solicitud de empleo en LinkedIn significa explicar por qué te interesa ese puesto y por qué eres un buen candidato, tanto en el mensaje de presentación como en tu perfil. No necesitas un párrafo extenso, pero sí algo concreto y personalizado. Por ejemplo, cuando envías una solicitud a través de la opción «Solicitar empleo» en LinkedIn, puedes incluir una nota breve para el reclutador. Ahí debes conectar tu experiencia con los requisitos del puesto y mostrar entusiasmo real por la empresa.
Según datos de LinkedIn, los candidatos que adjuntan un mensaje personalizado tienen un 40% más de probabilidades de recibir una respuesta (fuente: LinkedIn Talent Solutions, 2025). Además, en España, el 65% de los reclutadores considera que una nota de presentación es un factor diferenciador (encuesta InfoJobs 2025). Para que te hagas una idea, aquí tienes una tabla con los elementos clave que debes incluir en tu justificación:
| Elemento | Ejemplo | Por qué es importante |
|---|---|---|
| Conexión con la empresa | «He seguido vuestro trabajo en el sector energético y admiro vuestro compromiso con la sostenibilidad». | Demuestra interés genuino y conocimiento previo. |
| Relevancia de tu experiencia | «Mi experiencia liderando equipos de en startups se alinea con el perfil de Business Development Manager que buscáis». | Muestra encaje directo con el puesto. |
| Valor añadido | «Además, domino herramientas de CRM que podrían optimizar vuestro proceso de seguimiento comercial». | Aporta un beneficio concreto al reclutador. |
En resumen, la justificación no es un simple «estoy interesado», sino una breve declaración que conecta tus habilidades, tu motivación y la oportunidad. Si no incluyes nada, el reclutador puede pensar que envías solicitudes masivas sin criterio. Ajusta siempre el tono al sector y al tamaño de la empresa: en startups suele ser más directo; en corporaciones, más formal.

Pues mira, yo siempre lo hago así: cuando solicito un puesto en LinkedIn, justifico mi candidatura directamente en el campo de mensaje de la solicitud. No me enrollo. Escribo algo como: «He visto que buscáis a alguien con experiencia en ágiles y justo he liderado tres proyectos similares en mi empresa actual. Me encantaría aportar esa visión a vuestro equipo». Y punto. Lo clave es que el reclutador vea en cinco segundos que encajas. No pongas frases genéricas como «soy un apasionado de mi trabajo»; eso no aporta. Si no tienes claro el cómo, mira el perfil de la empresa y menciona algo concreto de su último proyecto o noticia. Así demuestras que no estás copiando y pegando.

A mí me funciona personalizar la solicitud según el responsable de contratación. Si en la oferta aparece el nombre del reclutador, lo menciono en el mensaje: «Hola [Nombre], me pongo en contacto porque creo que mi trayectoria en internacionales encaja con lo que buscáis para el puesto de Key Account Manager». También justifico qué me motiva de la empresa: por ejemplo, si tienen un programa de innovación o un valor que comparto. Evito frases hechas y me centro en lo que puedo aportar. No necesito más de tres líneas; con eso basta para que el reclutador sepa que no soy un robot.

Desde mi experiencia, justificar la solicitud es clave para diferenciarte, sobre todo en sectores muy competitivos como el tecnológico o el financiero. Yo suelo estructurar mi justificación en tres puntos: primero, menciono un logro relevante que encaje con la oferta; segundo, explico brevemente por qué elegí esa empresa (por ejemplo, por su cultura o su crecimiento); y tercero, ofrezco algo concreto, como «estoy disponible para una entrevista esta semana» o «adjunto un portfolio de proyectos». No olvides revisar la ortografía: un error puede hacer que descarten tu solicitud. Además, si el puesto es muy técnico, incluye palabras clave del anuncio para que los sistemas ATS te puntúen mejor.

Yo lo veo así: la justificación no es solo el mensaje, también es tu perfil completo. Si tu perfil de LinkedIn no está actualizado con las mismas palabras que aparecen en la oferta, la solicitud parecerá fría. Por eso, antes de pulsar «solicitar», reviso que mi titular, resumen y experiencia incluyan términos clave del puesto. Luego, en el mensaje de solicitud, escribo una frase que conecte mi perfil con la necesidad de la empresa, por ejemplo: «He visto que buscáis a alguien con experiencia en automatización de procesos, y en mi puesto actual implementé un sistema que redujo un 20% los tiempos de producción». Eso demuestra que he leído la oferta y que tengo resultados medibles. No hace falta alargarse; con 2-3 frases bien enfocadas es suficiente.


