
Sí, te lo explico claro. En España, la social por empleado se paga tanto por la empresa como por el trabajador, aunque la parte más grande la asume el empleador. Para 2026, los tipos generales se mantienen estables respecto a años anteriores, salvo pequeños ajustes por la reforma de pensiones.
La cotización a la Seguridad Social se divide en varios conceptos. El total que paga la empresa ronda el 30% del salario bruto, mientras que el trabajador aporta aproximadamente el 6,35%. Pero ojo, esto varía según el tipo de contrato, la base de cotización y si hay contingencias profesionales o formación profesional.
Te pongo los datos más relevantes en una tabla para que lo veas claro:
| Concepto | % Empresa | % Trabajador |
|---|---|---|
| Contingencias comunes | 23,60% | 4,70% |
| Desempleo (tipo general) | 5,50% | 1,55% |
| Formación profesional | 0,60% | 0,10% |
| Fondo de Garantía Salarial (Fogasa) | 0,20% | 0% |
| Horas extraordinarias (fuerza mayor) | 12% | 2% |
| Horas extraordinarias (no fuerza mayor) | 23,60% | 4,70% |
La base de cotización es el salario bruto mensual, pero con un límite mínimo y máximo que fija cada año el Gobierno. Por ejemplo, en 2025 la base mínima era de 1.323,66 €/mes y la máxima de 4.720,50 €/mes. Para 2026 se espera una subida similar al IPC.
En resumen, si contratas a un empleado con un salario bruto de 2.000 €, la empresa paga unos 600 € adicionales de seguridad social, y el trabajador descuenta unos 127 € de su nómina.
Estos datos son orientativos. Para tu caso concreto, te recomiendo usar la calculadora oficial de la Tesorería General de la Seguridad Social o consultar con un gestor laboral.

Pues mira, yo llevo una pequeña empresa de reparto y cada empleado me cuesta un pastón. La social me lleva casi un 30% extra sobre el sueldo. Si pago 1.500 € netos al chico, realmente me sale por casi 2.000 €. Y luego están los seguros, el material… No es fácil. Para 2026, he oído que seguirán subiendo los tipos de cotización por lo de las pensiones, así que toca apretarse el cinturón. Lo bueno es que si contratas a ciertos colectivos (jóvenes, parados de larga duración) hay bonificaciones. Pero vamos, que el coste laboral real es mucho más alto de lo que parece.

Soy autónomo y contraté a mi primer empleado el año pasado. La cuota de social por ese trabajador me supuso un shock. La empresa paga casi el 30% de su salario base, y encima yo ya tengo mi propia cuota de autónomo. En total, el empleado me cuesta el doble de lo que le pago neto. Para 2026, espero que no suban mucho más, porque si no, no sé si podré mantenerlo. La ventaja es que hay tarifas planas para nuevos contratos, pero solo durante los primeros meses. Mi consejo: calcula bien todos los costes antes de dar el paso.

Desde mi experiencia en recursos humanos, calcular la social por empleado es clave para presupuestar una plantilla. No es solo el porcentaje fijo; hay que tener en cuenta las bases máximas y mínimas, los tipos reducidos para contratos de formación o prácticas, y las bonificaciones por contratación indefinida. Para 2026, la tendencia es a incrementar ligeramente el tipo de contingencias comunes (0,1% anual) para financiar el Fondo de Reserva. Yo suelo usar una hoja de Excel con las tablas actualizadas de la TGSS y siempre añado un margen del 10% por imprevistos. Además, la parte del trabajador que descuenta en nómina hay que reflejarla en el IRPF y en el recibo de salarios. Un error común es olvidar el Fogasa (0,2%) que solo paga la empresa.

Trabajo en España desde hace tres años, soy de Argentina. Lo que más me sorprendió fue lo caro que es contratar aquí. En mi país el empleador paga mucho menos. Cuando llegué, mi jefe me explicó que por cada 1.000 € de mi sueldo bruto, la empresa añade unos 300 € de social. Y a mí me descuentan casi 65 €. Para 2026, los tipos se mantienen, pero la base máxima sube cada año. Si ganas más de 4.700 €, ya no cotizas por la parte que excede, pero el coste para la empresa sigue siendo alto. Lo bueno es que la cobertura sanitaria y el paro están muy bien. Mi recomendación: si vas a contratar, infórmate bien de las bonificaciones para extranjeros o para contratos estables.


