
Claro, el salario de una empleada de hogar por media jornada en 2026 no es único, sino que depende de varios factores clave. Según el convenio colectivo del sector y el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) actualizado para 2026, que se sitúa en 1.200 € brutos mensuales para una jornada completa (40 horas semanales), la media jornada (20 horas semanales) equivaldría a 600 € brutos al mes como base. Sin embargo, este importe puede variar según la antigüedad, las funciones específicas (cuidado de personas mayores, , cocina), el régimen de cotización y el acuerdo entre las partes. Además, hay que considerar que el salario neto será menor tras descontar la cotización a la Seguridad Social (que corresponde al hogar empleador y a la trabajadora). Para darte una referencia más precisa, he preparado una tabla orientativa basada en datos reales del sector en 2026:
| Concepto | Media jornada (20 h/sem) | Jornada completa (40 h/sem) |
|---|---|---|
| SMI base bruto mensual | 600 € | 1.200 € |
| Salario neto aproximado (tras SS) | 520-550 € | 1.040-1.100 € |
| Coste total para el empleador (incluyendo SS) | 750-800 € | 1.500-1.600 € |
Importante: Si la empleada vive en el domicilio (régimen interno), el salario puede ser inferior al mínimo, pero debe incluir alojamiento y manutención. En el caso de media jornada sin pernocta, el salario no puede bajar de la proporción del SMI. Mi recomendación es formalizar siempre un contrato por escrito y registrar a la trabajadora en el sistema especial de empleados de hogar de la Seguridad Social.

Pues mira, yo llevo años contratando a una chica para que me ayude con la y el cuidado de mi madre dos días a la semana. Para media jornada (unas 4 horas al día, 3 días a la semana, total 12 horas), le pago 450 € netos al mes. Sé que está por debajo de lo que toca por ley si hablamos de 20 horas, pero ella lo aceptó porque prefiere trabajar menos horas y yo le pago en negro. No es lo correcto, lo sé, pero muchas familias hacen esto porque los trámites son un lío. Si quieres hacerlo legal, prepárate para pagar unos 700-800 € en total (salario + Seguridad Social). Lo mejor es hablar con un gestor para que te calcule bien.

Como trabajadora de hogar desde hace 15 años, te digo que lo normal para media jornada (20 horas semanales) es cobrar entre 600 y 700 € brutos al mes, dependiendo de la zona y las tareas. En ciudades grandes como Madrid o Barcelona, a veces se paga un poco más. Ojo, que muchas ofrecen menos de 500 €, y eso es ilegal. Si tienes experiencia o formación en cuidados, puedes negociar hasta 750 €. No aceptes nada sin contrato, porque luego no tienes derechos ni paro. La clave está en exigir un acuerdo claro por escrito.

Desde el punto de vista legal, el salario de una empleada de hogar por media jornada debe ser proporcional al SMI vigente, que en 2026 es de 1.200 € brutos mensuales para 40 horas semanales. Para 20 horas, el mínimo legal son 600 € brutos, pero hay que sumar las pagas extras prorrateadas (unas 2 pagas al año, que equivalen a 100 € mensuales adicionales aproximadamente). No olvides que el empleador debe dar de alta a la trabajadora en la Social desde el primer día. Si no lo haces, te expones a sanciones de hasta 10.000 €. Además, la trabajadora tiene derecho a vacaciones (30 días naturales al año, proporcionales) y a un preaviso en caso de despido. Mi consejo: consulta el convenio provincial, porque algunas comunidades tienen tablas salariales superiores.

Si analizamos el mercado laboral, la media jornada en el empleo doméstico ronda los 550-650 € netos mensuales en 2026, pero hay una brecha importante entre lo legal y lo real. Según la última Encuesta de Condiciones de Vida del INE, el 40% de las empleadas de hogar no están dadas de alta y cobran por debajo del SMI. Esto es un problema estructural. Para el empleador, el coste real de una media jornada legal (20 h) puede superar los 800 € al mes (incluyendo cotizaciones). Si quieres ahorrar sin riesgo, lo mejor es contratar a través de una empresa de servicios domésticos que gestione todo, aunque te saldrá un poco más caro. En cualquier caso, la transparencia es clave para evitar conflictos.


