
Pues verás, en 2026, una empleada doméstica en España puede ganar entre 1.080 y 1.350 euros brutos al mes si trabaja a jornada completa (40 horas semanales). Si lo hace por horas, la tarifa mínima legal es de 8,45 euros por hora, aunque muchas familias pagan entre 10 y 12 euros según la experiencia y las tareas. El salario depende de varios factores: si es interna (vive en casa) o externa, el número de horas, la comunidad autónoma y si se incluyen pagas extra o manutención.
Para que te hagas una idea más clara, aquí tienes una tabla orientativa basada en el convenio colectivo del sector y la subida del SMI prevista para 2026:
| Tipo de jornada | Horas semanales | Salario mínimo mensual (bruto) | Salario promedio (bruto) |
|---|---|---|---|
| Jornada completa | 40 h | 1.080 € | 1.200 – 1.350 € |
| Media jornada | 20 h | 540 € | 600 – 700 € |
| Por horas (sin fijo) | 10 h/semana | 338 € (aprox.) | 400 – 500 € |
Importante: estos valores son antes de cotizaciones. La Social descontará la parte correspondiente, y la empleada debe estar dada de alta. Además, si trabaja como interna, el salario puede ser ligeramente inferior porque se descuenta la manutención y alojamiento, pero nunca por debajo del mínimo legal. En mi experiencia, muchas familias optan por pagar un poco más para garantizar un trato justo y retener a la trabajadora.

Desde mi punto de vista como persona que contrata a una empleada doméstica, lo que pagamos son 10 euros por hora porque nos da confianza y lleva años con nosotros. Sé que la ley marca un mínimo, pero al final el precio lo fija el mercado. Si buscas a alguien sin experiencia, puedes encontrar tarifas de 8,50 €, pero con referencias no bajan de 10 €. Para nosotros es un gasto que asumimos, pero me parece justo si el trabajo es bueno.

En la agencia de colocación donde trabajo, el salario medio de una empleada doméstica en 2026 ronda los 1.200 € brutos al mes para jornada completa. Las familias que solicitan nuestros servicios suelen ofrecer entre 9 y 11 € por hora, y muchas incluyen pluses como comida o transporte. Lo que más recomiendo es formalizar el contrato y darla de alta en la Social, porque así ambas partes están protegidas y se evitan problemas legales.

Como analista laboral, he estudiado los datos del INE y de los convenios. El salario de las empleadas de hogar ha subido un 15% desde 2020, pero sigue siendo un sector precario. En 2026, con la nueva regulación que equipara derechos, el mínimo se sitúa en 1.080 € mensuales. Sin embargo, muchas trabajadoras aún cobran por debajo, sobre todo en hogares donde no hay contrato. La brecha salarial con otros sectores sigue siendo amplia, y eso es algo que debería corregirse con más inspecciones.

Desde el sindicato, lo que vemos es que muchas empleadas domésticas cobran menos de lo que marca la ley. Aunque el salario mínimo en 2026 es de 8,45 €/hora, hay quien acepta 7 € por necesidad. Por eso, insistimos en que se revise el convenio y se denuncie cualquier irregularidad. La tabla que he visto antes es correcta, pero ojo: si la trabajadora es interna, el salario mínimo baja un poco (un 15% menos por manutención), pero no puede ser inferior a 918 € mensuales. Lo mejor es asesorarse en un sindicato o en la Inspección de Trabajo.


