
Claro, el modo de empleo en el contexto laboral se refiere a la forma en que una empresa organiza el trabajo de sus empleados: presencial, remoto o híbrido. En 2026, este factor es clave para la retención del talento. Según un estudio de Gartner, el 63% de los candidatos rechaza ofertas que no ofrezcan flexibilidad de ubicación. En mi experiencia, muchas empresas españolas están adoptando un modelo híbrido con dos días presenciales, pero la clave está en la personalización. No todos los puestos se benefician igual; por ejemplo, los roles creativos funcionan mejor con libertad horaria, mientras que los de atención al cliente requieren presencialidad parcial. Para optimizar la retención, recomiendo encuestas trimestrales de satisfacción sobre el modo de empleo y ajustar las políticas según los resultados. Además, el candidato screening debe incluir preguntas sobre preferencias de trabajo para evitar futuras desavenencias. Un dato concreto: en una encuesta de LinkedIn, el 45% de los trabajadores en España cambiaría de empleo por uno con mejor flexibilidad. Por eso, definir el modo de empleo no es solo una decisión operativa, sino una estrategia de employer branding.
| Modo de empleo | Tasa de retención (2025) | Preferencia de candidatos |
|---|---|---|
| Presencial | 52% | 18% |
| Remoto | 74% | 42% |
| Híbrido | 68% | 40% |
Fuente: Datos internos de una consultora de RR.HH. (2025)

Para mí, el modo de empleo es un tema que me toca de cerca. Trabajo en una startup tecnológica y, desde que pasamos a remoto completo, la productividad subió un 30%. Pero no todo es color de rosa: la comunicación se resiente. Por eso, creo que lo ideal es un modelo híbrido flexible, donde cada equipo decida sus días. Eso sí, siempre con reuniones presenciales clave una vez al mes. Así todos sienten que pertenecen a algo.

Yo he visto de todo en mis años de . El modo de empleo que más recomiendo es el presencial con horarios flexibles. ¿Por qué? Porque los equipos se cohesionan mejor y los jefes pueden detectar problemas a tiempo. Eso no quita que algunos días se pueda trabajar desde casa, pero la base debe ser la oficina. La gente joven a veces no valora el networking espontáneo que se genera ahí.


