
Sí, desde la reforma de 2019, las horas extra de una empleada de hogar se pagan exactamente igual que en cualquier otro sector. El incremento mínimo es del 75% sobre el valor de la hora ordinaria, salvo que se acuerde compensarlas con descanso retribuido dentro de los cuatro meses siguientes. Antes de 2019, muchas trabajadoras no tenían derecho a este plus, pero ahora la ley es clara.
En mi caso, cuando mi empleadora me pide que me quede tres horas más un viernes, calculamos así: primero, mi salario mensual se divide entre 30 para obtener el día, y luego entre las horas pactadas (normalmente 8) para saber cuánto vale una hora normal. Sobre esa cantidad, añadimos el 75% por cada hora extra. Por ejemplo, si mi hora ordinaria son 10 €, la extra vale 17,50 €.
| Tipo de hora | Coste por hora (ejemplo) |
|---|---|
| Ordinaria | 10,00 € |
| Extra (día laborable) | 17,50 € (+75%) |
| Extra (festivo o nocturna) | 22,50 € (+125% según convenio) |
Mucha gente cree que las empleadas de hogar no tenemos horario fijo, pero desde 2019 el contrato debe especificar la jornada, y las horas que superen las 40 semanales se consideran extras. También hay que tener en cuenta que el límite legal es de 80 horas extra al año. Si se superan, la empresa (o la familia) puede enfrentar sanciones. Yo siempre apunto las horas en un cuaderno y mi empleadora firma, así no hay dudas.
El mayor cambio fue que ahora cotizamos por horas reales, y las extras también cotizan. Esto nos da más protección de paro y jubilación. Aunque todavía hay familias que intentan pagarlas en negro, yo recomiendo exigir el recibo de salarios con el detalle. Es un derecho que conseguimos hace siete años y no hay que dejarlo perder.

Llevo años empleando a la misma persona para cuidar de mi madre y, sinceramente, al principio no sabía que las horas extra tenían un recargo obligatorio. Desde 2019, la normativa lo dejó muy claro: hay que pagar al menos un 75% más por cada hora que supere la jornada acordada. Yo prefiero compensarlas con tiempo libre, porque así ella descansa y yo no me desajusto con el presupuesto. Pero si no hay más remedio, siempre le pago el plus y lo reflejo en la . Es cuestión de cumplir la ley y mantener una relación justa.

En mi experiencia asesorando a familias, la confusión más común es pensar que las empleadas de hogar no tienen derecho a horas extra porque viven en la casa. Error grave. La reforma de 2019 equiparó sus derechos con los del Régimen General. El cálculo es sencillo: salario por hora ordinaria multiplicado por 1,75. Además, si la hora extra se realiza en domingo o festivo, el recargo adicional puede llegar al 125% según el convenio provincial. Recomiendo siempre formalizar un acuerdo escrito que especifique si se pagan o se compensan, porque en caso de inspección la empresa debe acreditarlo.

Desde el sindicato, celebramos que la reforma de 2019 acabara con la discriminación histórica. Ahora las horas extra de las empleadas de hogar cotizan y generan derecho a prestaciones. Pero ojo: muchas trabajadoras siguen sin reclamarlas por miedo a perder el empleo. Exigimos que la Inspección de Trabajo refuerce los controles, especialmente en hogares donde se registran jornadas de 50 horas sin recargo. También pedimos que el límite de 80 horas anuales se respete, porque algunas familias lo ignoran. La ley es clara: si se supera ese tope, la hora extra se considera ilegal y la trabajadora puede denunciar sin represalias.

Como profesional que ayuda a empresas (y familias) a gestionar el cumplimiento laboral, veo que el principal error es no actualizar el contrato tras la reforma de 2019. Las horas extra deben pactarse por escrito y especificar si se retribuyen económicamente o con descanso. Además, el recargo del


