
En febrero de 2020, la hora de empleada doméstica en España se situaba, según el convenio colectivo del servicio del hogar familiar y los datos del INE, entre 8,50 € y 10 € por hora, dependiendo de la comunidad autónoma, el tipo de tareas y la experiencia. Yo misma trabajaba en Barcelona y cobraba 9 € la hora a jornada parcial, sin cotizar las horas extras. Desde entonces, el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) ha subido considerablemente y las condiciones legales se han endurecido para evitar la economía sumergida. En 2026, la tarifa mínima recomendada para cumplir con la normativa y asegurar derechos como vacaciones, bajas y cotización es de 12,50 € a 14 € la hora, aunque en ciudades como Madrid o País Vasco se pagan hasta 15 €.
Para que te hagas una idea, aquí tienes una tabla con la evolución orientativa de la hora de empleada doméstica en España (valores medios, sin incluir pagas prorrateadas):
| Año | Tarifa media por hora (€) | Observaciones |
|---|---|---|
| Febrero 2020 | 8,50 – 10,00 | SMI 950 €/mes (14 pagas) |
| 2023 | 10,50 – 12,00 | SMI 1.080 €/mes |
| 2026 | 12,50 – 14,00 | con SMI previsto y actualización del convenio |
Esta subida no es solo numérica: implica que las empleadas domésticas tenemos más protección, pero también que los empleadores deben ajustar sus presupuestos. En mi caso, a principios de 2020 negocié un aumento a 10 € por hora justo antes de la pandemia, y hoy, trabajando para tres familias, no acepto menos de 13 € la hora porque sé que el trabajo es intenso y requiere responsabilidad. Si estás contratando a alguien, te recomiendo que consultes el convenio de tu provincia y ofrezcas un precio justo que incluya cotización; así evitas problemas con la Seguridad Social y construyes una relación laboral estable.

Cuando empecé a buscar ayuda para la en casa, en febrero de 2020 me decían que pagar 9 € la hora era normal. Pero luego me di cuenta de que muchas ofertas eran en negro. Ahora, en 2026, si quiero legalidad y que la persona se quede, no bajo de 13 € la hora. Prefiero pagar un poco más y tener contrato, porque si no, al final sale más caro en multas o en rotación. Además, con la subida del SMI, el coste real se ha disparado, pero la tranquilidad de tener a alguien contenta y asegurada no tiene precio.

Llevo años contratando a una señora para que


