
Para encontrar un nuevo empleo siguiendo el enfoque de Marcos Chicot, lo primero es definir tu propósito profesional y alinear tu búsqueda con tus valores personales. Chicot insiste en que el autoconocimiento es la base: saber qué buscas realmente, no solo un trabajo, sino un entorno donde puedas crecer. Luego, estructura tu CV y carta de presentación destacando logros concretos, no solo responsabilidades. También recomienda crear una red de contactos genuina y practicar entrevistas simuladas con amigos o mentores. En mi experiencia, dedicar tiempo a reflexionar antes de lanzarse a enviar currículums multiplica las posibilidades de éxito.
He visto a muchas personas caer en el error de enviar decenas de solicitudes sin personalizar. Chicot habla de la importancia de investigar la empresa a fondo y mostrar cómo encajas en su cultura. Por ejemplo, si te entrevistas en una startup, valora más la adaptabilidad que la experiencia rígida. Otra clave es gestionar el tiempo de búsqueda como si fuera un trabajo: dedica horas fijas a networking, formación y candidaturas. Datos del INE (2025) indican que quienes combinan redes online y offline reducen el tiempo de búsqueda en un 30%. Aquí un resumen de métodos según su enfoque:
| Método | Tiempo estimado (semanas) | Efectividad percibida |
|---|---|---|
| Solo portales | 12-16 | Baja |
| Networking activo + Chicot | 6-10 | Alta |
| Formación + candidaturas | 8-12 | Media-alta |
Por último, no olvides cuidar tu marca personal en LinkedIn con un perfil que refleje tu autenticidad, no solo un listado de puestos. Chicot recalca que la honestidad sobre tus fortalezas y debilidades genera confianza en los reclutadores.

A mí me ha servido mucho el planteamiento de Marcos Chicot sobre no perseguir cualquier oferta. Antes, enviaba currículums a lo loco y solo recibía silencios. Ahora me paro a pensar: ¿esta empresa comparte mis valores? ¿El puesto me va a motivar o solo a pagar facturas? Chicot dice que la paciencia estratégica es clave. En mi caso, dedico dos horas cada mañana a contactar con gente de mi sector, preguntar cómo es el día a día en sus empresas, y luego, si encaja, me presento. He conseguido tres entrevistas en dos meses, algo que antes no lograba en seis. No es magia, es enfocar la energía en lo que realmente importa.

Con 50 años, cambiar de empleo parecía imposible hasta que leí sobre Marcos Chicot. Su idea de redefinir el éxito profesional me ayudó. No busco un puesto de director, sino un rol donde mi experiencia suma. Chicot recomienda mostrar tu trayectoria como un activo, no como un lastre. Por ejemplo, en mi CV puse un apartado de "Proyectos que transformé" con cifras de ahorro y mejora. En las entrevistas, en lugar de disculparme por mi edad, destaco mi capacidad de mentorizar y resolver problemas complejos. Ahora tengo dos ofertas, ambas valoran la estabilidad que aporto. La clave fue dejar de competir por ser el más joven y empezar a ser el más fiable.

Cambiar de sector a los 35 años fue un reto, pero el método de Marcos Chicot me dio un marco. Él habla de identificar tus habilidades transferibles. Yo venía de finanzas y quería entrar en tecnología. Analicé mi capacidad de análisis, y comunicación, y las presenté como competencias clave para roles de producto. También seguí su consejo de hacer proyectos paralelos: creé un pequeño blog sobre fintech para demostrar interés real. En tres meses conseguí una entrevista y luego el empleo. Lo que más me ayudó fue **no venderme como "el de fin


