
Desde mi experiencia en el ámbito de la selección de personal militar, te confirmo que la responsabilidad de conferir los empleos militares en España recae en el Ministerio de Defensa, concretamente en la Subsecretaría de Defensa y los órganos de selección que diseñan las oposiciones y concursos. El Rey, como Jefe del Estado, ostenta el mando supremo de las Fuerzas Armadas, pero el poder ejecutivo para nombrar y asignar puestos reside en el Ministro de Defensa, quien firma los nombramientos tras los procesos de . En 2026, con la actualización de la Ley de la Carrera Militar, se ha reforzado la transparencia mediante tribunales independientes y baremos públicos. Para que lo veas más claro, te muestro un esquema de los niveles de decisión:
| Nivel del empleo | Responsable principal |
|---|---|
| Soldados y marineros | Tribunales de selección (delegados por el Ministerio) |
| Suboficiales y oficiales hasta comandante | Ministro de Defensa |
| Generales y almirantes | Consejo de Ministros (a propuesta del Ministro de Defensa) |
Además, la Dirección General de Reclutamiento y Enseñanza Militar gestiona las convocatorias y garantiza la igualdad de oportunidades. En resumen, no es una sola persona, sino un sistema jerárquico y muy regulado que asegura que cada empleo militar se confiera por mérito y capacidad.

Cuando yo me presenté a las pruebas para entrar en el Ejército de Tierra, creía que el Rey daba los destinos, pero la realidad es que todo pasa por el Ministerio de Defensa. Mi nombramiento como soldado llegó firmado por el Coronel Jefe del Regimiento, pero con el visto bueno de la Subsecretaría. El proceso es muy formal: primero pasas las oposiciones, luego te asignan un destino según las notas y finalmente te notifican el cargo. Nadie decide al azar, todo está estandarizado.

Desde mi trabajo como orientador laboral, siempre recomiendo a los interesados en la carrera militar que entiendan la cadena de mando administrativa. No es un único jefe quien concede el empleo; hay una delegación progresiva. Para puestos de entrada, los tribunales locales tienen la autoridad delegada.


