
Pues te cuento, he vivido el proceso de montar una empresa con solo tres personas y créeme, la clave está en la polivalencia y en tener un proceso de selección muy ágil. Cuando eres un equipo tan pequeño, cada incorporación pesa el doble. Mi enfoque es priorizar las habilidades blandas y la capacidad de adaptación por encima de la experiencia específica. En mi empresa, dedicamos los primeros días a una entrevista estructurada donde evaluamos cómo resuelve problemas reales del día a día. También usamos pruebas prácticas cortas en lugar de un largo proceso. Para atraer talento, aprovechamos las redes de contactos y plataformas como LinkedIn, pero sin filtros demasiado estrictos. Por ejemplo, en nuestra última contratación publicamos una oferta muy clara con el salario y las responsabilidades, y recibimos 20 candidaturas en una semana. De esas, preseleccionamos a 5 y en dos días hicimos las entrevistas. El resultado fue una persona que se adaptó perfectamente. Si tuviera que dar un dato concreto, te diría que el 70% de nuestras contrataciones exitosas vienen por recomendación de empleados actuales o conocidos. Aquí te dejo una tabla con los canales que usamos y su efectividad:
| Canal de reclutamiento | % de candidatos que llegan a entrevista | Tasa de retención a 6 meses |
|---|---|---|
| Recomendaciones | 40% | 85% |
| 35% | 70% | |
| Bolsas de empleo locales | 25% | 60% |
En resumen, para una empresa de 3 empleados, menos es más: enfócate en la cultura de equipo y en procesos rápidos pero profundos.

Yo, como alguien que busca su primer trabajo, valoro muchísimo que una empresa pequeña sea transparente desde el principio. Cuando me entrevistaron para un puesto en una empresa de tres personas, lo que más me gustó fue que no hubo filtros innecesarios. Me hicieron una videollamada directa con el fundador, y en media hora ya sabía si encajaba. Para mí, la honestidad sobre el salario y las expectativas es clave. Si la empresa es tan pequeña, quiero sentir que mi trabajo realmente importa y que voy a aprender de todo. Eso sí, que no me hagan perder el tiempo con procesos largos.

Desde mi experiencia colaborando con startups, lo fundamental es no caer en la improvisación. Aunque seáis pocos, tener un proceso estructurado marca la diferencia. Por ejemplo, definir una


